El
barril de Brent para entrega en el mes de junio tocó el
pico de 74,22 dólares (49 centavos más que al cierre
de la sesión anterior) a las 08:02 GMT, confirmó
a EFE un portavoz del Intercontinental Exchange Futures (ICE).
Con ese precio, que no tiene precedentes desde que el ICE empezó
sus actividades en 1988, el petróleo del Mar del Norte
pulverizó el anterior récord de 74 dólares
registrado este miércoles.
Después, el valor del Brent tendió ligeramente a
la baja y cotizaba a 73,90 dólares a las 08:42 GMT.
El barril de crudo de Texas también siguió la senda
del Brent y este miércoles alcanzó un nuevo récord
al cerrar en Nueva York con un precio de 72,17 dólares,
tras constatar el mercado un fuerte descenso en las reservas de
gasolina almacenadas en Estados Unidos Tradicionalmente, el petróleo
del Mar del Norte suele ser más barato que el crudo tejano,
pero el contencioso iraní ha contribuido a invertir esa
situación, dado que Europa importa petróleo iraní
y Estados Unidos no.
Las escalada del crudo se debe a una serie de factores de presión,
entre los que destaca la crisis generada por el polémico
programa nuclear de Irán, aunque también influyen
la situación de violencia en Nigeria y los problemas de
refino en EE.UU.
El efecto en los mercados del litigio con Irán, cuarto
productor mundial, se debe a que exporta unos 2,7 millones de
barriles diarios que son insustituibles en el mercado ya que todos
los países, excepto Arabia Saudí, están bombeando
al máximo.
Además, los mercados están nerviosos ante la perspectiva
de que el Consejo de Seguridad de la ONU llegue a imponer sanciones
contra el régimen iraní por sus ambiciones nucleares,
o que Washington decida optar por la vía militar.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, vaticinó
este miércoles que el precio mundial del petróleo,
pese su vertiginoso repunte, "aún no ha llegado a
su precio real", y adelantó un plan para proteger
de los efectos de ese incremento a los países pobres.
Aunque el Ejecutivo de Teherán insiste en que su programa
nuclear sólo persigue fines civiles, como la generación
de energía eléctrica, Estados Unidos y la Unión
Europea consideran que Irán pretende desarrollar armas
atómicas.
A la tensión en torno a Irán se suma la pérdida
de una producción de alrededor de medio millón de
barriles diarios en Nigeria, primer productor africano de crudo
y sexto entre los miembros de la OPEP, por los ataques de fuerzas
separatistas en el delta del río Níger.
Junto a estos condicionantes geopolíticos, también
influyó este miércoles la confirmación de
un descenso de las reservas de gasolina en Estados Unidos, que
cayeron en 5,4 millones de barriles la semana pasada, así
como las de petróleo, que bajaron en 800.000 barriles.
Las refinerías en EE.UU. no han podido procesar al máximo
el petróleo debido a problemas de mantenimiento ocasionados
por el devastador paso del huracán Katrina en agosto pasado
por el Golfo de México. EFE