Hodgkinson,
número dos de la Oficina de Asuntos de Crímenes
de Guerra, explicó en un encuentro con periodistas en la
embajada estadounidense en París que para repatriar a un
detenido de Guantánamo a su país de origen, EEUU
quiere garantías de que será tratado de forma "humana"
y también de que será "vigilado".
Y negociar acuerdos con países terceros para su acogida
también es "lento" y difícil, subrayó
la funcionaria estadounidense, al señalar que "la
mayor parte" de los países del mundo no quiere acoger
a detenidos de Guantánamo.
Citó el caso de 16 uigures (musulmanes chinos) a los que
EEUU está dispuesto a liberar desde hace casi dos años
y a los que "nadie quiere" acoger.
xplicó
que EEUU no quiere enviarlos a China porque podrían ser
"torturados" allí.
Hasta la fecha, 260 de los más de 700 detenidos que han
estado en Guantánamo han sido liberados, indicó
la funcionaria.
Precisó que entre los liberados se ha podido identificar
a unos quince que desde entonces han vuelto "al campo de
batalla".
También indicó que desde 2004 no han ingresado nuevos
detenidos en Guantánamo.
Hace más de cuatro años, EEUU abrió este
centro de detención en su base naval en Cuba para los sospechosos
de terrorismo capturados en Afganistán, Pakistán
u otras partes, en el marco de la lucha contra Al Qaeda.
Hodgkinson, que justificó la negativa de EEUU a dar a los
detenidos el estatuto de prisioneros de guerra, señaló
que los "combatientes enemigos ilegales" no tienen una
categoría específica en los Convenios de Ginebra.
Después de señalar que se trata de un problema jurídico
"para todo el mundo y no sólo para EEUU", consideró
que en el futuro será "absolutamente necesario"
que la comunidad internacional acuerde un "régimen
jurídico" para los "combatientes enemigos que
matan a civiles".
Tras observar que en este momento no hay países dispuestos
a reabrir los convenios de Ginebra, planteó la posibilidad
de un protocolo adicional, si bien indicó que no desconoce
si EEUU propondrá esta formula por su cuenta o si lo harán
otros países. EFE