El
presidente de Honduras, Manuel Zelaya, anunció el 13 de
febrero pasado el reclutamiento de 4.000 hombres para que se sumen
este año a las Fuerzas Armadas de ese país dentro
de un programa de servicio educativo.
Las
autoridades hondureñas han negado que el aumento de efectivos
militares sea una amenaza para la región centroamericana.
Honduras
alega que los nuevos elementos serían reclutados para brindar
un servicio militar voluntario educativo que orientaría
a los jóvenes a aprender un oficio como albañilería,
electricidad u otro, y que después, en la vida civil, se
integren a la actividad productiva.
El
jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas nicaragüenses,
el general Julio César Avilés, anotó al respecto
que "evidentemente hay una situación planteada"
pero evitó darlo a conocer a los medios de prensa.
"Ya
nuestros puntos de vista fueron expresados a las autoridades correspondientes",
agregó.
El
militar nicaragüense sugirió que el asunto sea manejado
a nivel diplomático en el marco del Sistema de la Integración
Centroamericana (SICA).
Honduras
es signatario de un acuerdo centroamericano para alcanzar un balance
de fuerzas armadas, el cual ha usado Nicaragua como su principal
argumento para destruir casi la mitad del arsenal de 2.100 cohetes
Sam-7 que tenía en sus inventarios hasta fines de 2004.
Se
calcula que en Honduras hay cerca de 10.000 militares y su Fuerza
Aérea es considerada una de las más fuertes del
istmo porque cuenta con aviones F-5. EFE