Entre
ellos hay un niño alemán, mientras que se ignora
la nacionalidad de los otros extranjeros.
Las
tres explosiones causaron además 62 heridos: 42 egipcios
y 20 extranjeros, entre los que hay numerosos europeos y un israelí.
El
gobernador del norte del Sinaí, Ahmed Abdelhamid, canceló
las festividades que mañana iban a celebrar el retorno
de la península a Egipto por parte de Israel tras los Acuerdos
de Camp David en 1979.
El
Sinaí se había convertido en los últimos
años en una región que vive casi exclusivamente
del turismo, pero este atentado y los cometidos en Taba en octubre
de 2004 (34 muertos) y en Sharm el Sheij en julio de 2005 (64
muertos) pueden hundir la economía de esta estratégica
península vecina de Israel y Jordania.
El
ministro egipcio del Interior, Habib al Adly, hizo pública
una declaración en la que anunció que "los
terroristas serán pronto detenidos y castigados",
y consideró que sus objetivos son dos: minar la confianza
de los egipcios en su estado y destruir una vital fuente de ingresos
como es el turismo. EFE