En
una rueda de prensa en la capital iraní, Ahmadineyad dijo
que la imposición de sanciones contra su país por
su controvertido programa nuclear "no sirve a los intereses"
de Occidente.
Además,
el presidente iraní insistió en que los planes nucleares
de Teherán tienen fines pacíficos y aseguró
que su gobierno no dispone de ningún programa secreto de
uso de la energía atómica con objetivos militares.
El
régimen iraní está en contra del armamento
químico y nuclear, afirmó Ahmadineyad, que dijo
que su país está dispuesto a negociar "con
todo el mundo" con el objetivo de lograr la paz y la seguridad
mundial.
Además,
el presidente iraní mostró su disposición
a colaborar con el Organismo Internacional de la Energía
Atómica (OIEA) y afirmó que su gobierno desea que
dicha organización continúe con la supervisión
de las centrales nucleares iraníes a través de las
cámaras que tiene instaladas en ellas.
Por
otra parte, Ahmadineyad, volvió a cuestionar la existencia
del holocausto judío y criticó que sólo haya
lamentos para un "pequeño número" de las
víctimas de la II Guerra Mundial.
El
ultraconservador dirigente iraní dijo que "durante
la Segunda Guerra Mundial murieron más de 60 millones de
personas pero únicamente se llora por un pequeño
número de las víctimas".
"Vamos
a pensar que fuese verdad (el holocausto), ¿por qué
deben pagar (por ello) otro grupo de personas?", se pregunto
Ahmadineyad en alusión a los palestinos.
Las
referencias de Ahmadineyad al holocausto judío y a su programa
nuclear se producen un día después de que Estados
Unidos, que considera necesario tomar medidas para frenar los
planes nucleares de Irán, pidiese a otras naciones, especialmente
a Rusia, que congelen la venta de armas y de tecnología
a Teherán. EFE