El ministro de la Presidencia, Yani Rosenthal, dijo a los periodistas
que la iniciativa fue planteada el lunes en una reunión
del Consejo de Ministros, encabezada por el presidente hondureño,
Manuel Zelaya.
Agregó
que el plan será analizado con diferentes sectores para
conocer de cada uno su posición, aunque hoy mismo comenzaron
a pronunciarse algunos grupos que rechazan la idea porque consideran
que afectará la economía de muchos hondureños.
El
alto funcionario subrayó que el plan podría reducir
en un 13 por ciento el monto de la factura petrolera, que este
año podría sumar unos 1.070 millones de dólares.
El
año pasado la factura por compra de combustibles fue de
unos 900 millones de dólares, según Rosenthal.
Representantes
del servicio de transporte urbano y de taxis indicaron hoy que
reducir la circulación de vehículos, un día
los de matrícula que terminan con número par y otro
los impar, no supone una solución, sino un problema.
En
el caso de los taxistas, son muchos los que solamente dependen
de un vehículo para trabajar, por lo que los días
que no circulen no llevarán dinero a su familia.
En
lo que respecta a personas particulares que solamente tienen un
automóvil, algunas consideran que su seguridad y la de
su familia se pondría en riesgo, porque tendrían
que utilizar el transporte colectivo, un servicio deficiente e
inseguro.
Un
oyente que llamó a la radio "HRN" dijo que en
países como México se ha aplicado la fórmula
de reducir la circulación de coches, pero por problemas
de contaminación.
Rosenthal
señaló que hasta ahora solamente se ha planteado
una idea, y además descartó la posibilidad de adelantar
o retrasar la hora actual para ahorrar energía, porque
ya se hizo durante la administración de Carlos Roberto
Reina (1994-1998) y los resultados no fueron satisfactorios.
Agregó
que el Gobierno no pretende imponer el plan de reducir la circulación
de vehículos, pero que es necesario que todos los hondureños
sean conscientes de que el país necesita ahorrar combustibles
ante el alza del petróleo. EFE