Bolivia, que ha adquirido el 5% de las acciones sin costo alguno,
ya puede emitir 20 horas mensuales de programas propios en la
televisión que Chávez financió y fundó
en mayo del año pasado, repartiendo influencias de propiedad
entre Venezuela (51%); Argentina (20%); Cuba (19%); y Uruguay
(10%).
«La
decisión política de unirse a la revolución
que vive América Latina y a la difusión televisiva
del pensamiento bolivariano es parte del cambio en Bolivia»,
dijo ayer el Director Nacional de Comunicación boliviano,
Gastón Nuñez, quien reconoció que «a
Evo le gustaría tener su programa de televisión
al estilo del ¡Aló presidente! de Chávez»
e, incluso, «poder compartir un espacio televisivo a medias
con él, donde discutan temas de interés social para
Suramérica».
Aún
no había comenzado a emitir Telesur -que nació para
combatir el «imperialismo ideológico de la CNN y
la BBC», según sus fundadores-, cuando el Gobierno
estadounidense contraatacó financiando transmisiones de
radio y televisión especialmente dirigidas a Venezuela.
Chávez
amenazó entonces con bloquear esas señales, e incluso
auguró una guerra electrónica. La tensión
subió este enero, cuando Telesur y la cadena árabe
Al-Yazira firmaron un acuerdo de cooperación técnica
y de contenidos. Entonces, varios congresistas norteamericanos
la acusaron de hacer «apología del terrorismo».
Tomado
de periodistadigital.com