José
Luis de Jesús Miranda llegó al aeropuerto de Toncontín,
en Tegucigalpa, en medio de un impresionante dispositivo de seguridad
privada, dijeron testigos a los periodistas.
Miranda es el líder del ministerio internacional "Creciendo
en Gracia", que en Honduras cuenta, según medios de
prensa local, con unos 3.000 seguidores.
Su arribo ocasionó una serie de reacciones de líderes
de las iglesias católica y evangélica que le calificaron
como "un falso mesías".
En una entrevista a Radio América, que emite desde Tegucigalpa,
Miranda dijo que era "jesucristo hombre, un hombre común
y cualquiera donde el que habitaba en luz inaccesible se me metió
por dentro y me dio su mente, la mente de cristo que estuvo ausente
de la iglesia y que ahora me es dada a mi y explico estos misterios".
"Las
escrituras hablan de mi, los evangelios hablan de mi, Juan habla
de mí pero lo perdieron de vista, yo lo siento que (los
católicos y los evangélicos) no me hayan entendido
y me hayan conocido", agregó.
Indicó que su movimiento está "en todas partes
del mundo, estamos quedándonos con el mundo" y advirtió
a sus críticos que "es mejor que me atiendan ahora"
porque "cuando vengan a abrir los ojos van a ser nada".
El dirigente del ministerio "Creciendo en Gracia" en
Honduras, Edward Orellana, dijo, por su parte, que para su movimiento
"José Luis Miranda es el nombre de su cuerpo, de su
carne, pero dentro de él está Dios mismo, que lo
usa como un escaparate, porque para que esté con nosotros
se necesitaba que Dios se pusiera un cuerpo".
El pastor del Ministerio Internacional "La Cosecha",
una de las iglesias evangélicas más fuertes del
país, Misael Argeñal, dijo que Miranda es "un
impostor" y un hombre "muy peligroso porque exige adoración".
Por su parte, el obispo auxiliar de San Pedro Sula, monseñor
Rómulo Emiliani, lo calificó como "el anticristo".
El vicario de los medios de comunicación de la iglesia
católica, padre Jesús Mora, también se unió
a las críticas a Miranda y su movimiento.
"Ha
tomado como un negocio rentable al Evangelio, es un negocio a
través de la fe", añadió. EFE