De
momento, según ha publicado The Advocate, la ley ya ha
pasado por el Senado, y entrará en vigor el 1 de octubre.
Esta nueva ley supondrá que los periodistas estarán
más protegidos para no tener que revelar sus fuentes, algo
indispensable en el ejercicio diario de la profesión; ahora,
se espera que esta ley se haga federal, aunque el entusiasmo no
ha salpicado de igual forma a todos los profesionales.
Sitúa a los periodistas a otro nivel
Muchos afirman que esta ley dará la sensación de
que no se sitúa a los periodistas al mismo nivel que al
público, y según el editor del Journal Inquirer
de Manchester, Chris Powell, esto va contra la Primera Enmienda
al hacer sentir a los ciudadanos que no están reconocidos
en ella si quieren actuar como periodistas cuando quieran. Powell
temina:
“Podían haber hecho algo más provechoso
con la ley, como permitir tomar notas en un juicio".
Esta
ley de protección comenzó a redactarse debida a
las represiones que sufrieron varios periodistas el año
pasado al no querer revelar sus fuentes; también puede
ser de bastante utilidad, en el caso de que se haga federal, para
los periodistas a los que se filtra información de las
agencias de inteligencia y servicios secretos, algo que se está
empezando a convertir en la pesadilla de la Casa Blanca.
Tomado
de periodistadigital.com