"No
nos vamos a negar a negociar con nadie", enfatizó
Arias en rueda de prensa, aunque aclaró que considera más
beneficiosos los tratados "norte-sur que el comercio sur-sur"
por la amplitud y la capacidad de consumo de los mercados.
"La
mejor ayuda que pueden dar los países ricos a los pobres
es abrir sus fronteras al comercio", comentó.
Para
Arias "no es casualidad que Chile sea el país con
el crecimiento más rápido de Latinoamérica",
pues "es el que más tratados comerciales ha firmado
con diferentes mercados del mundo".
El
presidente electo aseguró que una prioridad inmediata de
su gestión será la aprobación del tratado
de libre comercio (TLC) entre Centroamérica y Estados Unidos,
ya que el congreso de su país es el único que no
lo ha ratificado.
"Discrepo
de los grupos que creen que el TLC no traerá beneficios
a Costa Rica. El tratado fue un tema de campaña y desde
entonces argumenté que son más las cosas positivas
que tiene que las negativas", expresó.
"No
tener nuestras fronteras abiertas sería catastrófico.
Si nuestros productos tuvieran que pagar impuestos Costa Rica
no recibirá una peseta (centavo) más. La mayor preocupación
es dónde van a trabajar nuestros jóvenes, en ese
campo el TLC es vital", agregó.
Pero
las expectativas del Premio Nobel de la Paz 1987 no se quedan
ahí. Espera concretar negociaciones para un tratado comercial
con la Unión Europea aunque reconoce que "no será
un proceso fácil".
"Los
europeos son más proteccionistas que los estadounidenses.
Si ya tuvimos que defender nuestros intereses con Estados Unidos,
nos va a tomar más tiempo llegar a un acuerdo con Europa,
pero se puede lograr", agregó.
Arias
espera que la próxima Cumbre de Viena sea el punto de partida
en este campo, donde Centroamérica debe "dar los primeros
pasos".
Además
del comercio, la educación y la infraestructura tendrán
un lugar privilegiado en la agenda de gobierno de Arias. Pero
aclaró que para llevar adelante sus proyectos necesitará
recursos nuevos provenientes de impuestos.
El
mandatario electo adelantó que ante el fracaso de una reforma
tributaria impulsada por cuatro años por el gobierno de
Abel Pacheco, en el corto plazo su administración presentará
una nueva propuesta fiscal para captar recursos frescos y sanear
las finanzas públicas.
"La
educación es uno de nuestros mayores compromisos. Queremos
universalizar la enseñanza secundaria y ayudar a las familias
para que ningún muchacho deserte", apuntó.
Respecto
a la infraestructura del país, el mandatario electo adelantó
que se analiza una propuesta de fideicomiso con la banca nacional
o con el Banco Centroamericano de Integración Económica
(BCIE) para realizar las obras más urgentes, pero destacó
de nuevo que son indispensables mayores recursos fiscales.
"Los
costarricenses debemos entender que si queremos más y mejores
cosas necesitamos contribuir más", enfatizó.
Por
su parte, la política exterior de Costa Rica bajo la administración
Arias no presentará cambios sustanciales.
Mantendrá
su firme defensa de los derechos humanos y de las leyes internacionales,
fortalecerá su participación en el proceso de unión
aduanera de Centroamérica y estrechará relaciones
diplomáticas con Taiwán, cuyo presidente, Chen Shui-bian
llegó a Costa Rica para asistir al traspaso de poderes.
El
Premio Nobel de la Paz también dijo estar dispuesto a cooperar
con las negociaciones entre el gobierno y la guerrilla colombiana
para lograr la paz de ese país "si ambas partes solicitan
mi ayuda".
Arias,
de 65 años y militante del socialdemócrata Partido
Liberación Nacional (PLN) será investido mañana
presidente de Costa Rica por segunda ocasión, pues ya había
gobernado entre 1986 y 1990.
Resultó
ganador de las votaciones del pasado febrero por apenas 18.000
votos de diferencia sobre el economista Otón Solís,
del Partido Acción Ciudadana (PAC). EFE