Para el ex ministro, “Mel” y su gabinete aún no define su política económica.
   
  • Las promesas de campaña del presidente están teniendo un efecto sumamente negativo en la administración, señala.
  • El gobierno aún no muestra una política económica definida

Por Dagoberto Rodríguez
drodriguez@proceso.hn
Proceso Digital

Tegucigalpa - Al cumplirse los 100 días del gobierno del presidente Manuel Zelaya, el ex ministro de Finanzas, Arturo Alvarado, hace un amplio análisis de la situación fiscal del país y el panorama económico que se vislumbra para los próximos cuatro años, tomando como referencia las promesas de campaña del mandatario hondureño.

Alvarado es un experto y cotizado financista y ocupó la cartera de Finanzas en los primeros dos años de la administración de Ricardo Maduro, de la cual se retiró para dedicarse a sus actividades profesionales. Actualmente brinda consultorías a reconocidas firmas y empresas internacionales.

Entrevistado en su residencia por Proceso Digital, el ex secretario de Estado señala que el gobierno deberá mantener la disciplina fiscal para evitar poner en riesgo la condonación de la deuda y asevera que es casi inminente el alza al Impuesto Sobre Ventas a raíz de las presiones de los gremios y la entrada en vigor del Cafta.

¿Cómo analiza el gobierno y hacia donde van las finanzas del país?
Bueno, uno que tendría que tener un acceso más detallado, primero del presupuesto, porque debo asumir que todos estos gastos que originan las promesas del candidato presidencial en ese momento, van a tener un impacto en el presupuesto y a su vez ese presupuesto va a reflejar el marco macroeconómico que se ha acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que es importante. Sin embargo, a simple vista uno llega a la conclusión que es imposible que fiscalmente el país pueda hacerle frente a todos esos compromisos.

Si eventualmente se llega a la decisión que van a atender los reclamos de los maestros de volver al Estatuto del Docente, solo eso significa más a menos 3 a 4 puntos del PIB, estamos hablando de 5,000 millones de lempiras, eso daría al traste completamente con el marco macroeconómico estable, con la disciplina fiscal y obviamente nos pondría en una situación bien difícil como país.

En el problema del combustible, había una promesa de reducir en 10 lempiras el galón de gasolina, que básicamente es incumplible. Nosotros tenemos que aceptar que Honduras no es país productor de petróleo, que los precios del crudo en el mercado internacional han estado fluctuando, principalmente hacia el alza; entonces si no se trasladan los incrementos de precios del petróleo a los consumidores, significaría que el país tendría que absorber ese diferencial de costos y no hay forma de que se pueda hacer.

Por otro lado, subsidios como el de los taxistas no tienen mucho sentido. ¿Por qué beneficiar a una clase con un beneficio que es muy difícil de controlar?

Ahí lo que puede dar lugar es a corrupción abierta y con el otro problema que en nuestro país cuando se da un beneficio es difícil quitarlo.

En algún momento va a bajar el precio del petróleo y es casi seguro que los taxistas no van a querer que se les quite ese beneficio y, por otro lado, si hablamos de equidad ¿por qué solo subsidiar a los taxistas?

Después de eso, el decreto 180-2000 de los empleados públicos, que entiendo que llegaron a un arreglo donde se les va a reconocer la mitad de lo que estaban reclamando esos empleados, va significar una erogación de entre 450 y 500 millones de lempiras. Ese es un gasto que no estaba incluido en el presupuesto original y que obviamente van incluir en el presupuesto reformulado.

Para el ex ministro, “Mel” y su gabinete aún no define su política económica.

Lo importante es que ese reclamo de los empleados públicos no es legal porque el decreto 180-2000 lo que significó en su momento fue que el gobierno de turno legalizó un acuerdo entre el sector privado y laboral, en el que se les reconocía un incremento debido a los problemas del huracán Mitch, pero los empleados públicos recibieron a su vez un beneficio del gobierno para darles una misma compensación, o sea, que ese reclamo desde todo punto de vista no es legal. Al final todo eso lo que viene a hacer es ponerle más presión a los gastos, especialmente al gasto corriente.

¿Bajo ese panorama es muy difícil que el gobierno mantenga la disciplina fiscal?
Bueno, yo repito que habría que ver si de alguna forma ellos han logrado encontrar ahorro en otros renglones de gasto, porque el presupuesto al final lo que tiene es un monto global y después uno puede tratar de ajustar las partidas en función de donde se están produciendo incrementos no programados en los gastos y las cifras.

Una alternativa que tiene el gobierno actual es reducir el gasto corriente en otras partidas para poder compensar estos incrementos, pero lo veo muy difícil y realmente esto nos puede llevar a una situación fiscal que sería inaceptable para el FMI y esto podría tener repercusiones muy negativas para el país.

Por ejemplo, el Banco Mundial acaba de anunciar la condonación de la deuda a partir de junio, pero siempre los países donantes y los organismos multilaterales se reservan el derecho de darle una vigilancia hacia a donde se van usar los recursos de las condonaciones, y como aquí todo mundo quiere echarle mano a los fondos de la condonación de la deuda para atender sus necesidades, y si no cumplimos con los objetivos, que básicamente son usar esos recursos para financiar la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP) podemos perder el apoyo de la comunidad internacional.

Yo creo que de alguna forma las promesas de campaña del presidente están teniendo un efecto sumamente negativo en el gobierno, porque obviamente todos estos grupos de interés lo que están haciendo es reclamando lo que se les ofreció.

Me parece, pues que el gobierno actual va a tener que sentarse a hacer un análisis de dónde están en este momento, de cuáles son los objetivos del gobierno, cuáles son los compromisos que tiene el país con los organismos multilaterales y con los países donantes, cuáles son los objetivos del marco macroeconómico que desean mantener, y con base a eso comenzar a tomar las decisiones, olvidándose un poco de las promesas de campaña.

¿El seguro creado por el gobierno es la panacea para atenuar las alzas de los combustibles o cree que puede afectar también las finanzas?

Para mi el seguro se estaría tomando en el momento menos apropiado, porque estamos en niveles relativamente altos de los precios del petróleo y si usted toma un seguro lo que está diciendo es que se va proteger si el petróleo sigue subiendo a más de los 72 dólares actuales, de lo contrario está tomando un seguro que no le va a dar ningún beneficio y más bien está incrementando el costo del producto.

Si estuviéramos en una economía de mercado mas libre para el rubro de los combustibles, si se va comprar el seguro, éste se debería cargar al precio del producto que se está asegurando.

El ex ministro señala que Honduras debe aprovechar el TLC para generar más inversión y empleo.

Por otro lado, el que emite un seguro, no lo hace por aspectos de beneficencia pública, lo hace porque va generar un negocio, entonces, obviamente, que el que está ofreciendo la cobertura de seguro espera que los combustibles no van a seguir subiendo y que, por lo tanto, lo que va tener al final es una utilidad.

Repito, si nosotros estamos en un nivel de precios relativamente altos, para mi no es el momento más adecuado para tomar el seguro, en primer lugar.

En segundo lugar, para el gobierno va a representar absorber el costo de ese seguro, lo que quiere decir que de nuevo es un gasto corriente que se estaría incrementando, y tercero, no se va a cumplir con la oferta de campaña de reducir el costo de la gasolina, porque el seguro a lo que le ayudaría es a mantener el nivel de precio actual.

¿Con esta tendencia del gasto, cree que el gobierno deberá recurrir a nuevas tasas impositivas?
Si habláramos hipotéticamente en el sentido de que se siguiera incrementando el gasto corriente y que todas estas promesas de campaña se materializan en el presupuesto con un incremento importante en el gasto corriente y no se encuentran mecanismos para reducir otros gastos del gobierno, partiendo de la base de que más del 50 % del presupuesto total se destina a pagar sueldos y salarios y después una parte importante para el servicio de la deuda y la ERP, no habría mas alternativa que buscar otras fuentes de ingreso y ahí habría que analizar si se incrementa el impuesto sobre ventas (ISV) o que otras alternativas se podrían tomar.

O simplemente tener un déficit financiando internamente y que a la larga viene a producir efectos sobre el resto de las variables macroeconómicas: presión inflacionaria, presión sobre las tasas de interés y presión sobre el tipo de cambio.

Es una situación muy, muy difícil, y el gabinete económico del presidente Zelaya tendrá que sentarse a analizar que es lo que se va hacer, porque sería una lástima que el país perdiera todo lo que se ha alcanzado.

Sería una lástima que el país perdiera todos esos logros que se obtuvieron desde el punto de vista macroeconómico y que se vieron reflejados en disminución en la inflación, disminución en las tasas de interés, consolidación del tipo de cambio, reservas internacionales por más de 6 meses, crecimiento económico sostenido y un acuerdo con el FMI que permitió llegar al punto de culminación y la condonación de la deuda externa. Todo eso está en riesgo si perdemos la disciplina fiscal y entramos a un ritmo desenfrenado de incrementos del gasto corriente.

¿Está realmente en riesgo la condonación de la deuda?
Bueno, esperemos que no, pero definitivamente que los acuerdos con los países donantes y organismos multilaterales establecen que se debe de mantener una disciplina fiscal y un marco macroeconómico estable, porque la realidad es que no son las condiciones de deudas las que al final van ayudarnos a resolver los problemas de pobreza en el país, sino que el crecimiento económico.

Nosotros tenemos que tener un marco macroeconómico que atraiga la inversión nacional y extranjera para poder generar mayor producción, empleo y que a la larga eso a su vez genere mas ingresos vía impuestos para el estado y que se puedan utilizar para resolver los problemas de los grupos sociales más vulnerables.

Si nosotros perdemos la estabilidad fiscal y distorsionamos el marco macroeconómico, lo que vamos a perder es la credibilidad ante la comunidad internacional y definitivamente el país no va seguir recibiendo el apoyo de esa comunidad.

La CEPAL habla de un crecimiento de más del 4 por ciento en el 2006, ¿si persiste la tendencia del gasto esa meta se alcanzará?

Definitivamente, lo que pasa es que si se pierde la estabilidad macroeconómica, eso viene a tener efecto sobre las tasas de interés, como la devaluación y la inflación, y a la larga eso tiene un efecto en la confianza del inversionista y entonces en el crecimiento económico.

Eso es lo importante que se logró en el gobierno anterior, pues se alcanzó una estabilidad macroeconómica, se creó un sentimiento de confianza hacia los inversionistas, que fue lo que permitió el crecimiento sostenido de la economía durante cuatro años.

Entonces, la importancia del marco macroeconómico no solo es por tener una posición fiscal que sea sostenible, sino que también ese es el mensaje que enviamos a la comunidad internacional y a los inversionistas.

Yo creo que Honduras tiene oportunidades increíbles: el TLC con Estados Unidos, inversiones para el canal seco, el afianzamiento de la integración regional, la Cuenta del Milenio que nos van a generar recursos para invertirlos en actividades productivas; todo esos son factores muy favorables para que el país siga manteniendo un crecimiento económico alto y sostenido, porque nosotros necesitamos crecer no menos de 4 por ciento anual para mejorar las condiciones de vida de la población.

Como hondureños creo que debemos de tratar de darle el apoyo que sea necesario a este gobierno porque necesitamos que el país continúe en esa senda de crecimiento, no creo que no podemos seguir siendo uno de los países que tiene dos tercios de la población en altos de niveles de pobreza, necesitamos ir resolviendo los problemas sociales de las grandes mayorías porque de lo contrario se van a producir las revueltas, unas violentas y otras por los medios electorales de los grandes grupos que se ven marginados.

¿Se percibe que hay una política económica definida en este gobierno?

Hasta este momento el gabinete económico y el presidente Zelaya no han anunciado cuál va ser su política económica, yo asumo que el hecho que se encuentre en el país una misión del FMI es que ellos se van sentar con el FMI a revisar las cifras del 2006, porque obviamente en el gobierno anterior sólo se llegó a un acuerdo preliminar que estaba sujeto a que el nuevo gobierno se sentara a revisar las cifras a ver si quería cambiar sus prioridades dentro de un marco que ya está preestablecido.

Una vez que el gobierno llegue a un acuerdo sobre las cifras del 2006, pues creo yo que deberá anunciarse la política macroeconómica que se deberá seguir.

Aún no se ha aprobado el programa monetario, no sabemos si se va renovar el acuerdo con el FMI; entonces todas esas son actividades importantes que tienen que ser definidas para que uno pueda entender la política económica que se va a seguir, porque hasta este momento lo que yo he sentido es que este es un gobierno, en sus primeros tres meses, los ha pasado tratando de ver como apaga los fuegos creados por las promesas de campaña.

El gobierno de Manuel Zelaya debe apostar más a la inversión.

¿Cómo afecta a las finanzas del país el hecho que el gobierno siga congelando el precio de los combustibles?

No es sostenible, eso crea un gasto insostenible para el presupuesto nacional, y obviamente, si no hay ingresos adicionales eso va a tener repercusiones sobre otros gastos en educación, salud e infraestructura.

Por otro lado, no le estamos mandando el mensaje correcto al usuario porque si uno tiene un vehículo y el gobierno está subsidiando el combustible no siente el efecto de los costos y, por lo tanto, no toma las medidas necesarias para reducir el gasto.

Al final lo que debemos consensuar todos con el gobierno, es qué medidas vamos a tomar para reducir el consumo de combustibles, reconociendo que no somos un país productor de petróleo y que dependemos de los precios internacionales.

El FMI y Banco Mundial han recomendado a Honduras no seguirse endeudando, pero ¿es posible eso, bajo este esquema que estamos viendo?


No….es que yo creo que nosotros si logramos la condonación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que es lo único que está pendiente, estaríamos con un nivel de endeudamiento que nos permitiría continuar accediendo a financiamientos, pero es un financiamiento que debemos utilizarlo adecuadamente.

No podemos utilizar el endeudamiento para atender el gasto corriente, tenemos que utilizarlo para mejorar la infraestructura del país y el aparato productivo porque a la larga es como una empresa, si usted obtiene un financiamiento y lo invierte en generar mayor producción y mayores ventas, entonces eso le da mayor capacidad para cubrir el financiamiento.

Si ese financiamiento que utilizamos en inversión pública mejora al país desde el punto de vista de infraestructura vial y de telecomunicaciones, etcétera, eso nos permitirá crecer a un ritmo acelerado, siempre y cuando mantengamos un marco razonable.

Según los organismos multilaterales, el endeudamiento del país debe de andar entre 40 y 50 % del PIB, como máximo, mientras nos mantengamos dentro de ese nivel y con la reducción de la deuda vamos estar súper cómodos desde el punto de vista de ese límite de endeudamiento. Yo creo que el país debe seguirse endeudando con mucha cautela y con mucho cuidado.

¿Cómo afecta la situación de la ENEE las finanzas públicas?
La ENEE tiene un problema que viene de muchos años, primero porque es una empresa ineficiente, mal manejada, con un sindicato que en su tiempo fue muy poderoso y un gasto corriente salarial altísimo.

Segundo, pérdida de energía porque no se han hecho inversiones para resolver esos problemas; y tercero, debido a los problemas de El Cajón y al crecimiento de la demanda se ha tenido que recurrir a la energía térmica, que a su vez depende del combustible y es mucho mas cara, y la ENEE no le ha trasladado ese costo de la generación térmica totalmente al consumidor; entonces la ENEE ha estado subsidiando al pueblo hondureño, al consumidor, porque no le pasa todo el costo en la generación de energía por el incremento en el precio de combustible.

Obviamente si seguimos con esa estrategia, la empresa va estar descapitalizada, va ser una empresa con problemas financieros porque tarde o temprano se agota la capacidad de estar dando estos subsidios.

Si trasladáramos esos costos a los consumidores, por un lado, obligaríamos a cada quien a racionalizar el consumo o que cada quien pague el consumo en función del precio del mercado. Pero si no estamos usando el precio de mercado, sino que lo estamos subsidiando a la larga o el gobierno le compensa a la ENEE las pérdidas que está teniendo por los subsidios que está dando o la ENEE es una empresa que va a llegar a las situaciones que ha llegado.

¿Qué debe hacer el gobierno para incentivar la producción y la generación de empleo?
En primer lugar, el marco macroeconómico estable es importante y el marco macroeconómico se alcanza, primero, con un déficit fiscal sostenible y una política monetaria por parte del Banco Central que sea congruente con ese déficit fiscal sostenible, que permita mantener tasas de interés competitivas con los mercados.

Hemos parado el ritmo de devaluación, se han bajado las tasas de interés, la inflación, a pesar de los precios de los combustibles, es razonable. Esa es la primera parte, mantener ese marco.

En segundo lugar, Honduras necesita avanzar en el programa de competitividad que fue diseñado con el Banco Mundial y el BID y de ahí hacer una alianza con el sector privado para aprovechar el TLC, porque ese tratado con Estados Unidos nos va a permitir tener acceso al mercado más grande del mundo y atraer inversión extranjera.

Alvarado cree que Maduro y su equipo dejó las condiciones propicias para mantener el crecimiento económico.

Es importante que nosotros sigamos avanzando en mejorar el ambiente general para atraer la inversión y aprovechemos las ventajas competitivas que tenemos, por ejemplo tenemos el mejor puerto de Centroamérica, que ya está certificado por EE UU, vamos a tener el canal seco que nos va a permitir ser el país de tránsito del resto de la región norte de Centroamérica y se han hecho avances importantes en turismo.

Además, Honduras necesita tener un acuerdo con el FMI, porque eso permite que los países amigos también nos continúen dando apoyo.

¿Los nuevos funcionarios critican que la administración anterior no dejó una mesa servida como se ufanaban?
Si uno escuchó las declaraciones que dio Rodrigo Rato (director del FMI) cuando visitó Honduras y si ha leído las declaraciones que han dado los representantes de los organismos multilaterales sobre la situación macroeconómica del país, hasta el 31 de diciembre de 2005, lo que han dicho es que a pesar del proceso político el gobierno logró mantener el déficit fiscal y el acuerdo con el FMI; vino una misión del Fondo se hizo una revisión preliminar de las cifras y se encontró que a diciembre a 2005 el déficit estaba dentro del marco macroeconómico que se había establecido, se cumplió con la meta salarial con relación al PIB, la inflación controlada, reservas internacionales altas, tasa de interés a la baja y tipo de cambio estable.

Entonces son las condiciones óptimas, ahora bien este es un país que no va a resolver todas sus necesidades en cuatro años, entonces es función que el nuevo gobierno continúe con políticas sanas para que pueda seguir adelante.

Entonces, ¿qué debe hacer el nuevo gobierno, hacia dónde debe enfocarse?
Imagínese que se logró un acuerdo con los maestros que tiene vigencia hasta el 2006, lo que quiere decir que, obviamente, hay que continuar la negociación con los docentes, pero se tiene todo el 2006 para tomar las decisiones.

Hay una ley de política salarial que fue aprobada por el Congreso en donde básicamente se eliminan las cláusulas económicas de los Estatutos y en el caso del estatuto del docente se dice que se va hacer una integración de los salarios a partir del 2007, que esa negociación no se pudo terminar en el gobierno anterior porque los maestros no quisieron integrar el equipo de trabajo bilateral, pero ese es un trabajo que hay que hacerlo y está todo el 2006 para lograrlo.

Además, se hablaba que el impuesto solidario era temporal, pero va estar vigente todo el 2006, entonces el gobierno tiene que tomar la decisión si lo renueva o no lo renueva y hacia delante quedan los retos del Cafta.

Obviamente el TLC va a significar una pérdida gradual de los ingresos por importaciones, pero a su vez es lo que todos los países de Centroamérica van a tener que hacer, sustituir esa perdida de ingresos a través del ISV, porque al reducir los aranceles baja el precio de introducción de la mercadería y entonces se compensa a través del ISV, pero es una política que el BID y BM han insistido que Centroamérica debe sentarse a armonizar su política tributaria y esas son las medidas que hay que tomar.

El hecho que el gobierno anterior haya dejado un marco macroeconómico estable y un acuerdo vigente con el FMI no significa que ya se resolvieron todos los problemas de Honduras, eso significa que el nuevo gobierno encontró una situación que le va permitir seguir adelante enfrentando los problemas del país.

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005