Los
transportistas aspiran a incrementos por el orden de 2.50 lempiras
para el servicio de transporte urbano y taxis, y del 28 al 38
por ciento al transporte interurbano.
"El
transporte en ningún momento ha solicitado incrementos
de subsidios, lo que hemos solicitado hace dos semanas es el reajuste
tarifario a nivel nacional", dijo a los periodistas Blas
Ramos, dirigente del sector.
Declaró
que esta solicitud ha sido oficializada ante la Dirección
Nacional del Transporte "y ellos lo que han dado en respuesta
es un bono o un subsidio que nos han propuesto de una forma informal".
La
decisión de demandar la revisión de las tarifas
del servicio a nivel nacional se adoptó hoy en una asamblea
nacional de transportistas celebrada en Tegucigalpa.
"La posición de la asamblea es cero subsidios",
reiteró el dirigente.
"Queremos
que el subsidio se le haga llegar al pueblo, pueblo, al que lo
necesite, y que con nosotros (los empresarios) se hable de ajuste
tarifario", insistió.
"El
clamor es que se debe de dar un ajuste a las tarifas en el menor
tiempo posible porque ya la situación del combustible es
insostenible", dijo, por su parte, Jorge López, presidente
del Sindicato del Transporte Urbano (STU).
La
asamblea decidió además dar un plazo de 48 horas,
los que comenzarán a correr mañana, después
de la reunión en Casa Presidencial, para que den una respuesta
su planteamiento.
Además
que se cree un sistema moderno y ágil de los trámites
en la Dirección General del transporte, se oponen a la
restricción de la circulación de las unidades del
transporte y la revisión de la Ley de Tránsito en
cuanto a las multas por infracciones.
Los
transportistas también pretenden que el Gobierno suspenda
por un plazo de 10 años el otorgamiento de permisos de
explotación en cualquier área de estos servicios.