Al cierre de la sesión regular en la Bolsa Mercantil de
Nueva York (NYMEX), los contratos para junio de Petróleo
Intermedio de Texas (WTI) incrementaron su precio en 0,92 dólares
y finalizaron a 70,69 dólares/barril (159 litros), después
de tocar 71,45 dólares.
Los
contratos de gasolina para junio quedaron a 2,0466 dólares
el galón (3,78 litros), tras añadir cuatro centavos
al precio anterior.
El
gasóleo de calefacción para junio finalizó
a 1,9951 dólares el galón, después de sumar
también 4 centavos.
Los
contratos de gas natural para ese mismo mes quedaron a 6,58 dólares
por mil pies cúbicos, 11 centavos menos que el lunes.
El
precio del crudo de Texas recuperó hoy la inclinación
alcista después de que EEUU asegurase que la misiva enviada
al presidente George W. Bush por su homólogo iraní,
Mahmud Ahmadineyad, no resolvía la preocupación
internacional sobre la seguridad que generan las actividades nucleares
de ese país.
Un
portavoz iraní había señalado el lunes que
en la carta se hablaba de "nuevas vías" para
solucionar la difícil situación mundial, lo que
rebajó algo la tensión en los mercados y contribuyó
a que el petróleo WTI, el de referencia en EEUU, cerrará
con un moderado descenso.
Mientras,
prosiguen las negociaciones para que el Consejo de Seguridad de
la ONU aprueba una resolución que exija a Irán el
cese de su programa nuclear, aunque no se ha llegado a un acuerdo
entre los cinco miembros permanentes en ese órgano ejecutivo.
Los
operadores están también a la espera de comprobar
si las reservas de gasolina aumentaron, por segunda semana consecutiva,
en EEUU como prevén los expertos.
La
última semana evaluada por el Departamento de Energía
(DOE), la que concluyó el 28 de abril, reveló un
alza de 2,1 millones de barriles en existencias de gasolina, aunque
el total era casi un 5 por ciento inferior al de hace un año.
Además
de las reservas, los operadores estarán muy atentos mañana
a los datos sobre la actividad de las refinerías y a la
evolución de la demanda de gasolina.
Estas
dos variables tuvieron mucho que ver en la fuerte caída
del precio del petróleo y de la gasolina durante la pasada
semana, al percibirse que las refinerías de EEUU han elevado
su ritmo de actividad y que la demanda de gasolina retrocede,
debido a los elevados precios de venta al público.
Las
perspectivas para los consumidores a corto plazo no obstante siguen
siendo poco favorables y la impresión entre los neoyorquinos,
por ejemplo, es de que los precios de la gasolina subirán
aún más en próximas semanas.
Un
sondeo de la cadena WNBC y del Colegio universitario Marista,
reveló que los residentes en el estado de Nueva York esperan
que el galón de gasolina llegue a un precio medio de 3,80
dólares en el último fin de semana de este mes,
cuando se da por iniciada la época estival en este país.
Los
residentes en la Gran Manzana son aún más pesimistas
y estiman que el galón alcanzará los 4,03 dólares.
Un
64 por ciento de encuestados consideró que el Gobierno
del presidente Bush y las compañías petroleras son
las principales responsables del espectacular aumento en el precio
de la gasolina y sólo un 13 por ciento estima que la culpa
es de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP).
La
Agencia de Información de Energía (EIA), la división
analítica del DOE, también revisó hoy al
alza sus cálculos sobre el precio medio de la gasolina,
a nivel nacional, entre abril y septiembre y ahora lo sitúa
en 2,71 dólares/galón, 9 centavos más caro
de lo que había previsto un mes antes. EFE