"Muchos
miembros de maras que quieren salirse de ese túnel de la
muerte en que ellos han caído, de las pandillas, han pedido
que la sociedad los escuche y que les de una oportunidad de rehabilitación,
y eso hemos hecho a través de las instituciones que los
han atendido por muchos años, las iglesias o algunas ONG",
reveló el funcionario.
Pero
en ese proceso "nosotros (las autoridades) no hemos participado
porque nunca vamos a ir a un diálogo o negociación
con ellos, porque hemos jurado cumplir la ley y las leyes son
para cumplirlas", sostuvo.
Romero
hizo sus declaraciones tras conocer un análisis de los
100 días del Gobierno del presidente Manuel Zelaya elaborado
por el Partido Nacional, la primera fuerza de oposición
política en el país, en el que se critica las políticas
de seguridad de la actual administración.
Según
el Partido Nacional, el Gobierno de Zelaya carece de una política
de seguridad definida, lo que ha incrementado la ola de violencia
en el país.
Romero
dijo que esas apreciaciones no son ciertas. "Nosotros tenemos
una estrategia bien definida de ataque al crimen organizado, al
crimen común y a las pandillas armadas", subrayó.
"Nosotros
sí tenemos un plan de seguridad y no de publicidad",
dijo en referencia a su antecesor, Oscar Alvarez, quien generalmente
se hacía acompañar de un gran número de periodistas
para publicitar cada una de sus acciones en el cargo.
El
alto funcionario reiteró su opinión de que en el
país hay una falsa percepción de que los índices
de violencia se han incrementado, ya que, según sus estadísticas,
"todos los delitos han bajado" en los primeros tres
meses de la administración Zelaya.
"Durante
los cuatro años anteriores se mantuvo un promedio de 3.600
homicidios por año y todo el mundo creímos que estábamos
viviendo en paz, y la verdad es que no, aún en este momento
se mantienen altos índices de homicidios pero hemos bajado",
indicó.
Indicó
que en los primeros 100 días del año 2002 se registraron
en Honduras 815 muertes y que en el mismo periodo de 2005 se contabilizaron
891 muertes, y en el 2006, 791 muertes.
"Cualquier
muerte es desagradable, pero hemos bajado 100 muertes en estos
días", indicó el alto funcionario. EFE