Gary
Evans, de 58 años, fue detenido en la noche del miércoles
en una operación conjunta entre las autoridades de EEUU
y Honduras con cargos de organizar un viaje para que dos clientes
mantuvieran relaciones sexuales con dos adolescentes, de 14 y
16 años.
Los dos clientes eran agentes encubiertos del FBI que viajaron
al país centroamericano y fueron puestos en contacto con
las dos menores.
Según un comunicado de la Fiscalía de Florida, los
agentes del FBI abrieron un sitio en internet como anzuelo para
capturar a personas que ofrecen viajes de turismo para mantener
relaciones sexuales con menores.
Evans los contactó y les ofreció asociarse para
comenzar a ofrecer viajes a Honduras y Costa Rica, además
de aceptar organizar ese viaje.
"Nuestra
oficina continuará buscando con empeño a quienes
ofrezcan sexo con menores y a quienes viaje fuera del país
y cometan estos horrendos crímenes", dijo en el comunicado
el fiscal Paul Pérez. EFE