11 de mayo de 2006
Redacción Proceso Digital
  • Los estudiantes exigen seguridad en las unidades del transporte urbano .

Tegucigalpa - La ola de violencia a la que se enfrentan los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras ( UNAH) en su afán por recibir el pan del saber es alarmante, ya que a diario son asaltados al interior de los buses urbanos.

El 87 por ciento de los estudiantes utiliza el transporte público y de estos el 37 por ciento han sido asaltados, según refleja un estudio especializado realizado al interior del Alma Máter.

De acuerdo a la investigación elaborada por estudiantes de la Escuela de Periodismo, los jóvenes reclaman vigilancia permanente en las unidades de transporte y que haya en cada uno de los buses, al menos, dos elementos de la policía.

En algunos casos los estudiantes pierden la vida por un simple objeto como es el caso del estudiante de ingeniería mecánica, Héctor Pineda, quien murió luego de un ataque de los facinerosos al interior de un bus universitario.

Pineda, fue lanzado por la puerta del autobús, que cubre la ruta Villa Olímpica-UNAH, cuando regresaba de sus clases habituales hacia su residencia el 18 de marzo pasado.

Cuando Héctor fue arrojado del transporte publico, la unidad continuó con su recorrido, por lo que los estudiantes muestran su inconformidad con los conductores y cobradores, ya que ellos no hacen nada cuando los asaltan.

Cómplices de asaltantes
Los conductores dicen que ellos no defienden a las victimas por temor a represalías tomadas por los mal vivientes.

¨ Solo guiñan el ojo y nos hacen la señal que nos van a matar a la vuelta ¨, manifiesta un cobrador del transporte que cubre la ruta UNAH-Mercado que prefirió no dar su nombre por temor a los malhechores.

Por lo general lo buses asignados a la máxima casa de estudios hacen un promedio de cinco vueltas diarias.

En entrevistas realizadas a los estudiantes, las horas más frecuentadas por los delincuentes para cometer sus fechorías son de cinco de la tarde en adelante.

¨ El otro día ni me había terminado de persignar para encomendarme a Dios cuando los asaltantes me estaban pidiendo cincuenta varas ¨, expresó con la voz entrecortada un cobrador que tampoco dio su nombre.

Los conductores dicen que su sueldo es de trescientos lempiras al día, pero en algunos casos tienen que pagar el llamado “impuesto de guerra” que es de doscientos lempiras, por lo que solo se quedan con cien lempiras en el bolsillo.

Las rutas que operan en el alma máter son: la Isla, Carrizal, Cerro Grande, Comayaguela- Mercado, Pedregal, Los Robles y Loarque.

Datos estadísticos muestran que en los buses donde se dan los asaltos con mayor frecuencia son los del Carrizal, Comayagüela y Cerro Grande.

En el resto de las unidades los asaltos se presentan en menor escala debido a que las personas que abordan el bus en su mayoría son estudiantes.

Según versiones de los jóvenes, los ladrones utilizan con frecuencia tres puntos estratégicos para cometer sus fechorías y éstas son la avenida Centenario, colonia Suyapa y frente a la escuela Argentina, ubicada en Comayagüela.

Por lo general, los asaltantes buscan en sus victimas objetos como: celulares, dinero, calculadoras y joyas que sean elaboradas preferiblemente a base de oro.

Temor generalizado
Los estudios realizados indican que los estudiantes universitarios no deben portar objetos de valor a la vista, evitar cargar grandes cantidades de dinero y buscar un lugar estratégico para sentarse, preferiblemente que sea en los asientos delanteros.

¨ Yo algunas veces meto mi celular en un hoyo para que no me roben y guardo el dinero en el motor del bus para mayor seguridad ¨, confiesa el cobrador de un autobús.

Los afectados en su mayoría son mujeres, quienes son intimidadas con cuchillos, armas punzantes, armas de fuego y son objeto de frases amenazantes como: si no me das lo que andas te mato.

Una estudiante de medicina expresó que ha sido asaltada dos veces y ha presenciado ocho asaltos, por lo que se siente atemorizada y ya no utiliza el transporte público.

Los jóvenes coinciden en que los policías asignados a las unidades de transporte deben ser personas comprometidas con la seguridad y que tengan buena condición física, porque si tienen que correr para agarrar a un ladrón que lo hagan con agilidad.

Los encuestados manifestaron que los ladrones aprovechan para cometer los actos delictivos cuando el bus está lleno y los estudiantes van de pie, ya que así los despojan de sus pertenencias sin darse cuenta.

Otro de los momentos en que los mal vivientes realizan asaltos es cuando la unidad de trasporte cuenta con pocos pasajeros y es, en este caso, cuando se corre mayor peligro debido a que maltratan a la victima con empujones y golpes en diferentes partes del cuerpo.

¨ A un compañero le dieron un trompón para quitarle el celular, pero lo importante es que no le quitaron la vida por que lo material se repone ¨, manifiesta un estudiante de pedagogía.

Por otra parte, un estudiante que no ha sido asaltado da gracias a Dios y confiesa que el reconoce a los ladrones por que dan a conocer inseguridad, levantan la cabeza hacia todos lados y observan con frecuencia a su próxima victima.

La inseguridad de los universitarios en su ruta hacia el Alma Máter o a sus viviendas es la principal motivación para que los estudiantes de la Escuela de Periodismo de la UNAH, hayan iniciado una campaña de sensibilización orientada a mejorar el sistema de seguridad entre los miembros de la comunidad estudiantil superior.

Hasta ahora los estudiantes han contado con el apoyo de medios de comunicación, padres de familia y estudiantes de la UNAH.

 
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