Tegucigalpa
- La ola de violencia a la que se enfrentan los estudiantes de
la Universidad Nacional Autónoma de Honduras ( UNAH) en
su afán por recibir el pan del saber es alarmante, ya que
a diario son asaltados al interior de los buses urbanos.
El 87 por ciento de los estudiantes utiliza el transporte público
y de estos el 37 por ciento han sido asaltados, según refleja
un estudio especializado realizado al interior del Alma Máter.
De acuerdo a la investigación elaborada por estudiantes
de la Escuela de Periodismo, los jóvenes reclaman vigilancia
permanente en las unidades de transporte y que haya en cada uno
de los buses, al menos, dos elementos de la policía.
En algunos casos los estudiantes pierden la vida por un simple
objeto como es el caso del estudiante de ingeniería mecánica,
Héctor Pineda, quien murió luego de un ataque de
los facinerosos al interior de un bus universitario.
Pineda, fue lanzado por la puerta del autobús, que cubre
la ruta Villa Olímpica-UNAH, cuando regresaba de sus clases
habituales hacia su residencia el 18 de marzo pasado.
Cuando Héctor fue arrojado del transporte publico, la unidad
continuó con su recorrido, por lo que los estudiantes muestran
su inconformidad con los conductores y cobradores, ya que ellos
no hacen nada cuando los asaltan.
Cómplices de asaltantes
Los conductores dicen que ellos no defienden a las victimas por
temor a represalías tomadas por los mal vivientes.
¨ Solo guiñan el ojo y nos hacen la señal que
nos van a matar a la vuelta ¨, manifiesta un cobrador del
transporte que cubre la ruta UNAH-Mercado que prefirió
no dar su nombre por temor a los malhechores.
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Por lo general lo buses asignados a la máxima casa
de estudios hacen un promedio de cinco vueltas diarias.
En entrevistas realizadas a los estudiantes, las horas más
frecuentadas por los delincuentes para cometer sus fechorías
son de cinco de la tarde en adelante.
¨ El otro día ni me había terminado de
persignar para encomendarme a Dios cuando los asaltantes
me estaban pidiendo cincuenta varas ¨, expresó
con la voz entrecortada un cobrador que tampoco dio su nombre. |
Los conductores dicen que su sueldo es de trescientos lempiras
al día, pero en algunos casos tienen que pagar el llamado
“impuesto de guerra” que es de doscientos lempiras,
por lo que solo se quedan con cien lempiras en el bolsillo.
Las rutas que operan en el alma máter son: la Isla, Carrizal,
Cerro Grande, Comayaguela- Mercado, Pedregal, Los Robles y Loarque.
Datos estadísticos muestran que en los buses donde se dan
los asaltos con mayor frecuencia son los del Carrizal, Comayagüela
y Cerro Grande.
En el resto de las unidades los asaltos se presentan en menor
escala debido a que las personas que abordan el bus en su mayoría
son estudiantes.
Según versiones de los jóvenes, los ladrones utilizan
con frecuencia tres puntos estratégicos para cometer sus
fechorías y éstas son la avenida Centenario, colonia
Suyapa y frente a la escuela Argentina, ubicada en Comayagüela.
Por lo general, los asaltantes buscan en sus victimas objetos
como: celulares, dinero, calculadoras y joyas que sean elaboradas
preferiblemente a base de oro.
Temor generalizado
Los estudios realizados indican que los estudiantes universitarios
no deben portar objetos de valor a la vista, evitar cargar grandes
cantidades de dinero y buscar un lugar estratégico para
sentarse, preferiblemente que sea en los asientos delanteros.
¨ Yo algunas veces meto mi celular en un hoyo para que no
me roben y guardo el dinero en el motor del bus para mayor seguridad
¨, confiesa el cobrador de un autobús.
Los afectados en su mayoría son mujeres, quienes son intimidadas
con cuchillos, armas punzantes, armas de fuego y son objeto de
frases amenazantes como: si no me das lo que andas te mato.
Una estudiante de medicina expresó que ha sido asaltada
dos veces y ha presenciado ocho asaltos, por lo que se siente
atemorizada y ya no utiliza el transporte público.
Los jóvenes coinciden en que los policías asignados
a las unidades de transporte deben ser personas comprometidas
con la seguridad y que tengan buena condición física,
porque si tienen que correr para agarrar a un ladrón que
lo hagan con agilidad.
Los encuestados manifestaron que los ladrones aprovechan para
cometer los actos delictivos cuando el bus está lleno y
los estudiantes van de pie, ya que así los despojan de
sus pertenencias sin darse cuenta.
Otro
de los momentos en que los mal vivientes realizan asaltos
es cuando la unidad de trasporte cuenta con pocos pasajeros
y es, en este caso, cuando se corre mayor peligro debido
a que maltratan a la victima con empujones y golpes en diferentes
partes del cuerpo. |
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¨ A un compañero le dieron un trompón para quitarle
el celular, pero lo importante es que no le quitaron la vida por
que lo material se repone ¨, manifiesta un estudiante de pedagogía.
Por otra parte, un estudiante que no ha sido asaltado da gracias
a Dios y confiesa que el reconoce a los ladrones por que dan a
conocer inseguridad, levantan la cabeza hacia todos lados y observan
con frecuencia a su próxima victima.
La inseguridad de los universitarios en su ruta hacia el Alma
Máter o a sus viviendas es la principal motivación
para que los estudiantes de la Escuela de Periodismo de la UNAH,
hayan iniciado una campaña de sensibilización orientada
a mejorar el sistema de seguridad entre los miembros de la comunidad
estudiantil superior.
Hasta ahora los estudiantes han contado con el apoyo de medios
de comunicación, padres de familia y estudiantes de la
UNAH.