"Son
niños muy agresivos que tratan de ganar méritos
ante los adultos", declaró el también diputado
del Partido Unificación Democrática (UD, de izquierda).
Andino advirtió que si no se previene este fenómeno
"en cinco años tendremos una multiplicación
de pandillas" y que será "una generación
más agresiva".
Tomás Andino habló del asunto en un foro instalado
ayer en Tegucigalpa para analizar el fenómeno de las pandillas
armadas y unificar mecanismos de prevención, rehabilitación
y reinserción social a nivel nacional.
"Si
no se previene la nueva generación será más
agresiva y el país ya no se enfrentaría a las pandillas
tradicionales, sino a grupos de jóvenes que podrían
ligarse de un solo al crimen organizado, advirtió el parlamentario
hondureño, con una larga experiencia en trabajos de prevención
de la violencia juvenil en Honduras.
Como ejemplo citó el caso de la pandilla "Los Puchos",
que opera en la aldea de Suyapa, al oriente de la capital, "que
iniciaron haciendo actividades de menor trascendencia y ahora
utilizan armamentos", indicó.
En el encuentro, que concluye hoy, participan representantes de
varias organizaciones que trabajan en al prevención de
la violencia en Honduras.
La reunión es para "discutir modelos posibles de prevención,
identificando temas que tienen que ver con la capacitación
y con la reinserción al mundo laboral" de los jóvenes
que expresan su interés de abandonar las pandillas, dijo,
por su parte, el director de Casa
Alianza, José Manuel Capellín.
En el foro, Capellín también denunció que
en el país persiste la ejecución de jóvenes
menores de 23 años.
Declaró que su organismo registró la muerte violenta
de 49 jóvenes en febrero, 62 en marzo y 26 en abril, y
que la mayoría de estos casos se mantienen en la impunidad.
"Mientras
no aumenten las investigaciones, las detenciones y las condenas
seguimos dando un mensaje a los responsables de estas cosas de
que hay una impunidad", expuso Capellín.
El jefe de la Unidad de Investigación de Muerte de Menores
de la Dirección General de Investigación Criminal
(DGIC), subinspector Jaime Varela, dijo, por su parte, que en
lo que va de 2006 han resuelto al menos 35 casos de muertes de
menores.
Sin entrar en detalles, refirió que investigan la participación
de un militar retirado en siete de estos casos. EFE