Pascual
Torres, director de Desarrollo Económico de Homeboy Industries,
de la ciudad de Los Angeles, y Fabián Montes, ex pandillero
que en la actualidad es supervisor de una panadería de
Homeboy, uno de los programas de empleo que ofrece esa organización,
expusieron sus experiencias a los pandilleros guatemaltecos.
"El
objetivo de nuestra organización es llamar la atención
de los miembros de las pandillas, de las autoridades y de la sociedad,
sobre que el problema de las pandillas juveniles se puede resolver
por medio del empleo", explicó Montes, en un encuentro
celebrado en la sede de la Asociación para la Prevención
del Delito (APREDE).
El auditorio de los directivos de Homeboy Industries fue un grupo
de pandilleros, integrantes de las temidas Mara 18 y Mara Salvatrucha,
que participan en los programas de reinserción y rehabilitación
social que impulsa APREDE.
Los directivos de Homeboy Industries realizan una gira por Centroamérica
apoyados por la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU,
para conocer de cerca la situación de las pandillas juveniles
y aportar sus experiencias en los procesos de rehabilitación
de estos grupos.
La semana pasada estuvieron en El Salvador, y en los próximos
días viajarán a Honduras.
"Este
es el primer paso de una larga relación que esperamos se
de entre Centroamérica y Los Angeles", señaló
Torres, quien dio su testimonio sobre cómo se involucró
en las pandillas de California, y cómo, con el apoyo de
organizaciones como Homeboy Industries, logró salir de
ese mundo.
Más que políticas represivas para evitar el accionar
de las pandillas, expuso Torres, es imprescindible que tanto el
gobierno como la sociedad de oportunidades de empleo a los jóvenes
para integrarse productivamente a la sociedad.
En Guatemala, según la policía, unos 60.000 jóvenes
integran las Maras 18 y Salvatrucha, distribuidos en 402 "clikas"
o células identificadas en todo el país. EFE