España y el reto de
los hijos de inmigrantes
en el combate de las maras

   
21 de mayo de 2006

Madrid - La llegada de jóvenes latinoamericanos reclamados por sus padres tras conseguir permiso de residencia en España en el último proceso de regularización de inmigrantes plantea un reto en la lucha contra las bandas juveniles, según expertos policiales.

Si esos muchachos no se integran en la sociedad española aumentarán la cantera de la que se nutren las bandas, por lo que los expertos advierten de la necesidad de apuntalar el trabajo policial con medidas sociales para facilitar su adaptación cultural y su entrada en el mundo laboral.

"Ya estamos trabajando en ello, porque si no somos capaces de integrarlos en nuestra sociedad irán a las bandas", dijo a Efe una fuente de la Policía española, que explicó que, en Madrid, los servicios sociales y las ONG están actuando con los chicos en los colegios, donde las bandas los captan.

Se trata de conseguir mantener bajo control a estas bandas antes de que evolucionen como lo hicieron en sus países de origen en Sudamérica o en EEUU, donde están ya vinculadas con la criminalidad organizada.

En España, "el problema ahora mismo recuerda las primeras etapas de la situación en Sudamérica", cuando los jóvenes acudían a las bandas para divertirse y olvidar sus cuitas familiares y, si bien cometían pequeños delitos, lo hacían para conseguir algún dinero o como mera diversión, según un informe reciente.

El informe, elaborado por un responsable del servicio de información de la Guardia Civil y publicado por el Instituto Universitario de Investigación sobre Seguridad Interior, sugiere combinar las medidas sociales para integrar a los jóvenes con las policiales a fin de evitar que se hagan con el control de zonas o barrios.

Si se consigue "que el paso de los jóvenes por estos grupos sea simplemente una etapa en sus vidas que termine con el comienzo de una vida familiar o laboral, el problema se habrá conseguido mantener dentro de unos niveles aceptables", destaca el experto.
Pero "si los jóvenes ven las bandas como una forma de vida, el problema mutará siguiendo los modelos" de EEUU y Sudamérica, advierte.

Por eso, pide que se preste "especial atención a la nueva entrada de personas procedentes de estos países con motivo del derecho al agrupamiento familiar" obtenido por los inmigrantes que obtuvieron residencia en el último proceso de regularización.

Unas 575.000 personas, el 70 por ciento de ellas latinoamericanas, obtuvieron tarjeta de residencia y trabajo durante ese proceso, completado hace poco más de un año.

La Policía española, afirmó la fuente consultada por Efe, ha logrado identificar a buena parte de los integrantes de las principales pandillas latinas, los "Latin Kings" y sus rivales los "Ñetas", los "Dominican don't play" y los "Latinos de Fuego".

Estas dos últimas bandas son las principales escisiones de los "Latin Kings" y, como ésta, se han implantado en Madrid. La capital, Barcelona, Alicante, Valencia y Murcia son las ciudades donde se ha detectado la presencia de los pandilleros latinos.

La cadena de detenciones de "Latin" desde finales del año pasado, en respuesta policial a dos asesinatos presuntamente cometidos por miembros de esa pandilla en los meses anteriores en Madrid, han debilitado a la banda, que ha pasado a una fase "durmiente", como la calificó la fuente policial.

Ahora, sus miembros mantienen reuniones en pequeños grupos, con menor frecuencia y sin sus ropas habituales, y se han dado cuenta de que la Policía está sobre ellos, explicó. EFE

 
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