Para
este año se espera que entre 13 y 16 tormentas tropicales
se formen en la cuenca atlántica y que entre ocho y 10
se de ellas se transformen en huracanes, dijo Conrad Lautenbacher,
administrador de la Dirección Nacional de Océanos
y Atmósfera de EEUU (NOAA,
por sus siglas en inglés).
De esos huracanes, entre cuatro y seis podrían
convertirse en ciclones de categoría tres o más
en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo
de cinco, en la temporada que comienza el 1 de junio y concluye
el 30 de noviembre próximo.
El pronostico es similar al divulgado por William
Gray, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad
de Colorado, en abril pasado cuando vaticinó la formación
de 17 tormentas, de las cuales nueve podrían transformarse
en huracanes, con vientos superiores a los 178 kilómetros
por hora en cinco de ellos.
En la temporada del 2005 se formaron 28 tormentas
tropicales, 15 huracanes y de ellos siete de categoría
mayor, por lo que fue calificada como la más intensa desde
que se lleva el registro de estos fenómenos meteorológicos.
En promedio, en una temporada en el Atlántico
norte se forman 11 tormentas y seis huracanes, dos de los cuales
son de categoría mayor.
Una combinación de aguas cálidas
en el océano Atlántico con varios factores de la
atmósfera incide en el desarrollo de las tormentas y en
su intensidad, precisó Lautenbacher en una conferencia
de prensa en Miami (Florida).
La activa formación de ciclones se debe
a un ciclo de gran intensidad que comenzó en 1995 y se
espera que se mantenga entree los próximos 10 y 20 años.
En cuanto a las probabilidades de que el país
sea golpeado este año por huracanes, Lautenbacher advirtió
que "aunque la NOAA no está pronosticando que se repetirá
la temporada del año pasado, el potencial de que los huracanes
golpeen a EEUU es alto".
Estados Unidos se transformó en el objetivo
terrestre de cuatro huracanes el año pasado, entre los
que destacó el "Katrina" por su devastador recorrido
por Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida, y pasó a la
historia de la meteorología de EEUU como el más
costoso y uno de los más mortales del país.
Max Mayfield, director del Centro Nacional de
Huracanes (CNH) de EEUU, por su parte, recomendó prepararse
independientemente de si la temporada es activa o no.
"Si nos enfrentamos a una temporada activa,
como la de este año, o a una por debajo de lo normal, el
mensaje crucial para todas las personas es el mismo: prepararse,
prepararse y prepararse", sugirió el experto.
"Un huracán que golpee donde usted
vive, es suficiente para convertir a la temporada en una mala",
agregó. EFE