Estados
Unidos, que es el mayor importador de café del mundo, hizo
público en Washington un documento que contiene su aportación
al debate de reforma del tratado constitucional de la OIC, que
tiene lugar esta semana en Londres.
El
Gobierno del presidente George W. Bush, que retornó a la
OIC el año pasado después de haber abandonado la
organización en 1993, dijo que quiere "fortalecer"
la Junta Consultiva del Sector Privado, un órgano consultor
del organismo.
Afirmó
que "se han hecho argumentos convincentes de la necesidad
de incrementar la representación de los pequeños
productores en este cuerpo".
La
Oficina del Representante de Comercio Exterior de EEUU, la agencia
que publicó el documento, cree que se podrían reservar
algunos puestos a representantes de pequeños empresarios
y dedicar ciertas ayudas económicas para que puedan asistir
a las reuniones.
Esto
es precisamente lo que reclamaron hoy en Londres trece cooperativas
cafetaleras, coordinadas por la ONG Oxfam, entre las que están
la Junta Nacional del Café, de Perú; CONTAG, de
Brasil; la Central, de Honduras; FEDECOCAGUA, de Guatemala; el
Frente Solidario, de América Central; y el Foro del Café,
de El Salvador.
En
cambio, Néstor Osorio, director ejecutivo de la OIC, afirmó
que los pequeños productores están "suficientemente
representados en el organismo a través de sus Gobiernos",
que deben plantear sus preocupaciones en los foros de debate.
Washington
también dio su apoyo a otra de las propuestas de los pequeños
empresarios: la creación de una base de datos en internet
que facilite el acceso a los datos principales del mercado.
Este
sistema "beneficiará particularmente a los pequeños
productores porque se enfrentan a barreras en su acceso a la información
y su sustento puede verse perjudicado de forma directa y sustancial
si no obtienen información del mercado a tiempo",
dijo el gobierno estadounidense.
En
el documento, Washington también propuso una ampliación
de los objetivos de la OIC, de forma que se adopte un concepto
más completo de producción sostenible, incluido
su impacto en el medio ambiente.
También
sugirió que el Consejo adopte decisiones por consenso y
sólo recurra al voto en circunstancias excepcionales.
Aunque
EEUU se opone a que la OIC se entrometa en la libre operación
del mercado, en su documento dijo que el organismo sí tiene
un papel que jugar como fuente de información sobre recursos
financieros y créditos disponibles para los productores.
Estas
propuestas serán debatidas por los miembros de la OIC,
que negocia actualmente un nuevo Acuerdo Internacional del Café
que sustituya al actual, que expira en septiembre del 2007.
EFE