Dieron
la bienvenida a Benedicto XVI el presidente de Polonia, Lech
Kaczynski y su esposa Maria, así como el primado de la
Iglesia católica polaca, cardenal Jozef Glemp, y el cardenal
metropolitano de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, que durante años
fue secretario personal de Juan Pablo II.
"Los
polacos y los alemanes somos vecinos geográficos, pero
en el pasado nos vimos muchas veces distanciados" dijo,
dijo en su discurso de bienvenida Kaczynski, quien expresó
su esperanza de que el distanciamiento "no vuelva a ocurrir"
"He
venido para seguir las huellas de mi gran predecesor, el Papa
Juan Pablo II", respondió en un polaco muy correcto
Benedicto XVI suscitando con ello un gran entusiasmo en los
miles de personas que acudieron al aeropuerto para recibir al
Papa.
El
Sumo Pontífice visitará en los cuatro días
de estancia en Polonia algunos de los lugares en los que pasó
su juventud Juan Pablo II, así como los antiguos campos
de concentración nazis de Auschwitz y Bikernau. EFE