Tegucigalpa - En medio de un fuerte e inusual
dispositivo de seguridad, se celebró este sábado
la boda del hijo mayor del presidente Manuel Zelaya Rosales,
Héctor Zelaya Castro con Marcela Kafati, hija de un acaudalado
empresario de la industria del café.
La ceremonia religiosa, que acaparó la atención
de la prensa rosa de la capital hondureña, se desarrolló
bajo un amplio dispositivo policial para evitar el ingreso de
personas ajenas a las familias de los contrayentes, principalmente
de la prensa nacional.
La boda del hijo mayor del gobernante hondureño fue el
evento social más importante de los últimos meses
y mereció amplios desplegados de los medios de comunicación
escritos de este país centroamericano.
Por disposición de la novia, Marcela Kafati, se
prohibió el ingreso de la prensa especializada y
sólo fueron invitados unos pocos periodistas, cercanos
al presidente Manuel Zelaya y su esposa Xiomara.
Según la novia, esta vez se limitó el acceso a
la prensa por la exagerada cantidad de periodistas que llegaron
a la ceremonia civil que se realizó hace una semana en
la hacienda del padre del novio.
 |
Marcela
Kafati y Hector Zelaya. |
|
Los
comunicadores de la crónica social tuvieron que
conformarse a esperar en las afueras de recinto religioso
en el que se realizó la ceremonia nupcial, en la
colonia Tepeyac de la capital hondureña.
Muchos
vecinos de esta exclusiva colonia Tepeyac expresaron su
malestar por el cierre de las principales calles y por
el dispositivo de seguridad que la policía hondureña
montó en los alrededores del sitio.
Decenas
de efectivos de la policía fueron ubicados estratégicamente
en los alrededores de la iglesia para dar seguridad a
los altos personeros gubernamentales e invitados especiales
que se hicieron presentes. |
Muchos de los fotógrafos de los distintos medios de comunicación
solo pudieron hacer fotografías de la pareja, cuando
esta salía de la iglesia en la que formalizó su
unión eclesiástica.
Los
periodistas se sintieron frustrados y molestos porque es inusual
que en una ceremonia matrimonial de esta naturaleza se les vede
el ingreso, y lo calificaron como una actitud arrogante de la
novia.
Antecedentes
Desde hace cuatro años, una ceremonia matrimonial que
involucrara a la clase política hondureña no acaparaba
tanto la atención de los hondureños ni de los
medios de comunicación.
El 10 de octubre de 2002, la boda del presidente de ese entonces
Ricardo Maduro y la española Aguas Ocaña, fue
ampliamente cubierta por la prensa nacional, con la diferencia
que en aquella oportunidad hubo fotografías y tomas de
video oficiales para los medios de comunicación y se
ofreció detalles del enlace.
En
esa oportunidad la boda de la pareja presidencial acaparó
la atención de los medios nacionales e internacionales,
que, incluso, desplazaron, sus unidades móviles y a sus
mejores reporteros para darle cobertura.
Como era de esperarse, esa vez la boda presidencial fue criticada
por los principales dirigentes de la oposición
Maduro y Ocaña oficializaron su separación un
día antes que el primero entregara el poder de la nación
el 27 de enero de este año. Actualmente la ex primera
dama reside en Nicaragua en donde realiza obras sociales a favor
de los niños desamparados a través de una organización
no gubernamental.