"No
podré excusas para justificar el asesinato y eso fue
lo que ocurrió" en Haditha, una localidad a unos
200 kilómetros al noroeste de Bagdad, dijo Murtha en
una entrevista con el canal de televisión "ABC".
"Esto
es peor que Abu Ghraib", señaló el legislador,
que no apoyó la invasión de Irak, en referencia
a la prisión iraquí donde soldados de EEUU torturaron
a detenidos, pero donde no hubo asesinatos.
El
Pentágono ultima una investigación sobre el incidente,
en el que perecieron 24 civiles iraquíes, y ha informado
esta semana a algunos legisladores de sus conclusiones preliminares,
entre ellos Murtha, quien fue marine durante 37 años
hasta su salida del cuerpo en 1990, con rango de coronel.
Los
soldados involucrados aparentemente dijeron a sus superiores
que el incidente, ocurrido el 19 de noviembre, había
sido causado por un ataque con bomba contra una patrulla, en
el que murió el soldado Miguel Terrazas, de 20 años,
a lo que habría seguido un tiroteo con insurgentes.
Esa
es la versión que el Pentágono hizo pública
entonces, a pesar de que había indicaciones de que no
era cierta, según Murtha.
Al
día siguiente de que ocurrieran las muertes un equipo
de investigadores fue al lugar de los hechos para determinar
qué había pasado y tomaron fotos, de acuerdo con
Murtha. El Departamento de Defensa no ha hecho públicas
esas imágenes.
"Ellos
sabían que había pasado algo raro. Dos o tres
días después, concluyeron que esa gente había
sido asesinada", dijo.
Pero
la investigación fue detenida y Murtha reclamó
que se determine quién dio la orden.
Los
hechos salieron a la luz en marzo, cuando la revista estadounidense
"Time" y algunas emisoras de televisión en
Oriente Medio hicieron público un vídeo grabado
por un estudiante de periodismo iraquí tras la matanza
que parece mostrar que algunas de las víctimas murieron
por tiros a quemarropa, según los expertos.
Tras
esas revelaciones, el Pentágono abrió la investigación
sobre el incidente, que aparentemente ha concluido que las denuncias
de asesinato son fundadas, según se ha filtrado a la
prensa.
El
presidente del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado,
el republicano John Warner, fue más cauto que su colega
y dijo hoy en el mismo programa de televisión no querer
llegar a conclusiones antes del fin de esa investigación.
No
obstante, Warner, quien fue secretario de la Marina de EEUU,
calificó los hechos como "muy serios" y afirmó
que es necesario averiguar cuál fue "la reacción
inmediata de los oficiales superiores en el Cuerpo de Marines
cuando empezaron a saber lo que pasó".
El
republicano dijo que abrirá una investigación
en el Comité que dirige cuando termine la del Pentágono.
Dos
niñas que sobrevivieron el ataque en Haditha corroboraron
ayer las alegaciones de que los marines llevaron a cabo una
matanza tras la muerte de Terrazas.
Safa
Younis, de 12 años, dijo en una entrevista grabada por
la asociación de derechos humanos iraquí Hammurabi
que los marines entraron en su casa y mataron a ocho miembros
de su familia.
Lo
mismo sucedió en la casa de Iman Hassan, de 10 años,
donde acribillaron a siete personas, según relató
la niña al diario "The Times" de Londres.
Previamente
los marines habían matado a cinco personas que viajaban
en un taxi y que estaban desarmadas, de acuerdo con Murtha.
Tras
disparar contra el vehículo entraron en las casas en
las inmediaciones de donde se produjo el ataque con bomba contra
ellos.
En
una de ellas una mujer protegía a un niño con
su cuerpo mientras pedía misericordia, pero aún
así la mataron "a sangre fría", según
le comunicaron a Murtha investigadores del Cuerpo de Marines.
Otra
muerte sospechosa de un civil iraquí a manos de marines
se produjo el 26 de abril en Hamandiyah, una localidad al oeste
de Baghdad, que también investiga el Departamento de
Defensa. EFE