El
comandante Robert Durand, un portavoz de la base de Guantánamo,
informó hoy de que la huelga de hambre forma parte de
un intento de los detenidos de llamar la atención de
los medios de comunicación y presionar a Estados Unidos
para que libere a los cerca de 460 hombres que se encuentran
detenidos allí.
La mayoría de los presos de Guantánamo fueron
capturados por las fuerzas estadounidenses en Afganistán
e Irak, y Washington los considera "combatientes enemigos",
sin derecho a recibir el amparo que las Convenciones de Ginebra
otorgan a los prisioneros de guerra.
Durand explicó que se considera que un preso está
en huelga de hambre cuando renuncia a ingerir nueve comidas
consecutivas, algo que la mayoría de los 75 presos cumplieron
este domingo.
Sin embargo, precisó que pese a que muchos han renunciado
a comer, continúan ingiriendo líquidos.
Además, informó de que a un grupo pequeño
de detenidos se les está obligando a comer a través
de una sonda introducida por la nariz y que va hasta el estómago.
"Esta huelga de hambre se ha hecho probablemente para que
coincida con el traslado a la base de varios abogados defensores
y medios de comunicación por la celebración de
vistas previstas para el mes que viene", dijo Durand.
El portavoz también señaló la posibilidad
de que esta protesta estuviera relacionada con los altercados
registrados en la base el pasado 18 de mayo, cuando diez detenidos
en Guantánamo tendieron una celada a los guardias que
los custodiaban para atraerlos a su celda y atacarlos con armas
de fabricación casera.
Según informó entonces el Pentágono, ese
motín duró una hora e incluyó una pelea
cuerpo a cuerpo en la que, en un momento dado, los prisioneros
consiguieron dominar a los guardias.
El pasado día 19 de mayo, la organización defensora
de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) denunció
la detención indefinida de "miles de personas"
por parte de EEUU en Irak, Afganistán y en la base de
Guantánamo, en el sudeste de Cuba.
El presidente estadounidense, George W. Bush, señaló
recientemente que le gustaría cerrar esa base, sin embargo,
funcionarios del Gobierno indicaron que muchos de los detenidos
son peligrosos y que deberían permanecer encarcelados,
aunque no sea en Guantánamo. EFE