"Aunque
son pocos los países donde no hay democracia -sólo
Cuba y quizá también en Venezuela- en los demás
se debe hablar de democracia entre comillas, pues no existen
instituciones realmente independientes", dijo hoy Jorge
Fascetto, presidente del grupo editorial que publica El Día
y La Plata, en la ciudad de La Plata, el diario nacional El
Popular y regenta la agencia Noticias Argentinas.
"Esto motiva casos de censura y lo mas grave es que también
se mata al mensajero", añadió Fascetto, horrorizado
por el elevado número de asesinatos de periodistas, especialmente
en México, Colombia, Brasil y Haití.
"América Latina es el continente en el que mas periodistas
han sido asesinados en los últimos tiempos y lo peor
es que muchos de esos crímenes quedan impunes",
dijo el periodista en declaraciones a EFE.
En demasiadas ocasiones los propios gobiernos no se preocupan
de investigar, quizá debido a que muchos crímenes
son ocasionados por motivos políticos y del narcotráfico,
declaró.
En América Latina "existen restricciones a la libertad
de prensa en varios países, como por ejemplo en Argentina,
donde hay continuas amenazas a los periodistas, cuando se publica
algo que no es del agrado del Gobierno", afirmó.
También considera "injusta la despareja distribución
de la publicidad oficial, debido a que se utiliza para recompensar
o castigar a los medios que critican o elogian los actos de
Gobierno".
Según Bartolomé Mitre, director del periódico
La Nación, "la Argentina está viviendo un
problema muy serio con la libertad de expresión".
"Una gran parte del periodismo argentino es complaciente
con el Gobierno", y tiene miedo a criticarlo "no tanto
porque pueda sufrir una censura directamente, sino porque existe
un temor a informar y a hablar", añade el director
de La Nación.
Mitre apunta lo difícil que resulta acceder a la información
oficial. "Desde que Néstor Kirchner asumió
la Presidencia no ha concedido ni una sola conferencia de prensa
a los corresponsales extranjeros, ni a los argentinos, cosa
que me parece extremadamente grave", afirma.
Tanto Fascetto como Mitre coinciden en que los informativos
en televisión en Argentina solo emiten noticias de sucesos
en los que interviene la policía o relacionadas con la
farándula. "Las noticias políticas escasean",
se lamentan.
Ambos consideran que una cierta bonanza económica hace
que nadie proteste, pero en este momento -en opinión
del director de La Nación- "Argentina sufre una
gran corrupción, y me preocupa la impunidad existente".
Fascetto está de acuerdo en que sin reacción de
la población, con su complacencia, el Gobierno se siente
libre de críticas y "sigue su camino, sin respetar
a la institución de la prensa".
Ambos se lamentan de que en Argentina "el acceso a la información
es dificilísimo".
Y consideran un gran retroceso que la Ley de Acceso a la
Información, que ya había sido aprobada por la
Cámara de Diputados, quedó abortada en su paso
por el Senado pues sufrió tales modificaciones que la
devaluaron totalmente.
"El presidente Kirchner, al iniciar sus discursos, siempre
lanza una diatriba contra la prensa. No permite el diálogo
lógico que hay en una democracia, que es la interacción
entre pueblo y gobernantes", declara Fascetto.
En esta 55 Asamblea General, Fascetto finaliza su mandato de
seis años como miembro de la Junta Directiva del IPI,
en el que llegó a ser el primer presidente latinoamericano
del principal organismo que vela por el respeto a la libertad
de prensa en el mundo, creado en 1950 y con sede en Viena.
Su puesto lo ocupará desde hoy Mitre, que de esta forma
representará en la Junta Directiva del IPI la voz de
los periodistas latinoamericanos. EFE