"Yo,
Gilberto Gil, como ministro de Cultura de Brasil y como músico
trabajo cada día con el impulso de la ética 'hacker'",
sentenció de manera solemne.
Según el ministro, hay que distinguir los "hacker"
de los "cracker" -vulgares piratas informáticos,
en su opinión- y destacó a los primeros como "militantes
de la contracultura que vieron en el ordenador una fantástica
herramienta de comunicación".
Gilberto Gil opuso el mundo "hacker" a lo que ha denominado
"ortodoxia analógica reaccionaria", un mundo
que apuesta -dijo- por el software libre y al cual "internet
le permite crear espacios de igualdad perenne".
Para el ministro brasileño, "los 'hackers' crean,
innovan, resuelven problemas y ejercitan la organización
de ayuda mutua y voluntaria", lo que, a su juicio, encaja
perfectamente con el espíritu fundacional de internet.
Gil, sin embargo, advierte de que "la revolución
tecnológica no puede justificarse sólo por sí
misma sino que debe reflejarse en el beneficio y bienestar de
los pueblos".
El ministro citó como ejemplo el programa "Un PC
(computador personal) para todos", que desarrolla el Gobierno
de (el presidente de Brasil, Luiz Inácio) Lula da Silva
para extender el uso de ordenadores accesibles de precio y equipados
con software (grupo de utilidades) libre.
"Gracias a internet un indio del Amazonas puede ofrecer
sus cestos artesanales a compradores del primer mundo evitando
intermediarios y consiguiendo por ello un precio cien veces
superior al que tenía antes, al mismo tiempo que el comprador
consigue descuentos de decenas de veces", reflexionó
Gilberto Gil. EFE