Según
los registros de Casa Alianza, 1.019 jóvenes fueron asesinados
en la administración del ex presidente liberal Carlos
Roberto Flores (1998-2002) y 1.976 durante la gestión
del ex presidente nacionalista Ricardo Maduro (2002-2006).
En un comunicado, el organismo indicó que otros 173 jóvenes
menores de 23 años han sido asesinados entre enero y
mayo de 2006.
"Revisando
estas cifras a lo largo del tiempo, podemos establecer que el
fenómeno de las muertes violentas y ejecuciones arbitrarias
de niños y jóvenes no ha tendido a disminuir,
sino por el contrario a aumentar", señaló
la misma fuente.
Agregó que para Casa Alianza de Honduras "es de
enorme preocupación lo que está aconteciendo",
por lo que demandó del Gobierno del nuevo presidente
del país, Manuel Zelaya, "frenar la violencia contra
los niños y jóvenes".
"Sea
cual sea el origen de donde provenga la violencia, se requiere
de acciones efectivas y contundentes para brindarle a la niñez
y juventud hondureña la protección integral que
se deriva de su dignidad y a la cual tienen derecho", señaló.
Casa Alianza demandó acciones para evitar más
muertes violentas e investigaciones que sean verdaderamente
efectivas por parte de los operadores de justicia.
El organismo humanitario también llamó a la sociedad
hondureña a "realizar un papel de prevención
importante, proporcionando educación en valores"
y al mismo tiempo "denunciando todo acto que violente sus
derechos fundamentales, en particular el derecho a la vida".
EFE