Ese frente quedará consagrado en la cumbre que mañana,
sábado, celebrarán los jefes de Estado de los
países del Sistema de Integración Centraomericana
(SICA), México, Colombia y República Dominicana
en el balneario dominicano de Casa de Campo, a 120 kilómetros
al este de Santo Domingo, aseguraron hoy a EFE fuentes diplomáticas
que participan en la reunión.
El eje central de los acuerdos que firmarán los jefes
de Estado en Casa de Campo es la construcción de una
refinería que se abastezca mayormente de crudo mexicano
para suministrar petróleo a los países signatarios
y exportar el excedente fuera de la región.
Según las fuente, "es obvio que esto constituye
una alternativa al programa PetroCaribe" impulsado con
el petróleo de su país por el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez, quien, por otra parte, pretende liderar
abiertamente un frente político regional opuesto a Washington.
Los países reunidos en Casa de Campo, por su parte, son
claros aliados de Washington, como México y Colombia,
o cuando menos, partidarios de firmar tratados de libre comercio
con EEUU y del Area de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), a la que se opone Chávez.
México, los países del SICA y República
Dominicana son además los más sensibles en latinoamérica
a las políticas de inmigración de EEUU y, por
tanto, los más interesados en favorecer como sea acuerdos
o alianzas con ese país que les favorezca en ese ámbito.
Las fuentes consultadas por EFE consideraron, por otra parte,
que "sin lugar a dudas, México es la punta de lanza
de la política de EEUU en Latinoamérica",
afectada severamente por los embates del gobernante venezolano.
De hecho, el presidente de EEUU, George W.Bush, fue invitado
oficialmente a esta cumbre, por iniciativa de México,
y hasta el último momento no se descartó su presencia.
Fuentes de la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (CEPAL) consultadas por EFE fueron, sin embargo,
muy cautas a la hora de valorar la viabilidad a efectos de financiación
y rentabilidad económica del proyecto de la refinería
ideado por el presidente mexicano, Vicente Fox.
Las mismas fuentes aseguraron que la CEPAL "aún
no conoce en profundidad" el estudio al respecto que, con
su apoyo económico y el del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), ha elaborado la empresa consultora KBC Advanced Technologies
Inc (KBC).
Mientras, en la reunión de Casa de Campo ya se ha establecido
que la refinería será construida en Puerto Quetzal
(Guatemala) o en Puerto Armuelles (Panamá), que son los
lugares que se consideran más apropiados en ese estudio
da la KBC, según el borrador de declaración final
de esta cumbre al que tuvo acceso Efe.
Esta cumbre, no obstante, va más allá del proyecto
de la refinería, y obedece a un cruce de intereses entre
los del SICA y los del llamado Plan Puebla Panamá (PPP),
impulsado por el presidente de México, que busca el desarrollo
sustentable de Mesoamérica y al que se han sumado Colombia
y la República Dominicana.
Junto al PPP, Fox pretende poner en marcha el Programa de Integración
Energética Mesoamericana (PIEM), al que ha invitado a
participar a EEUU y Canadá, socios de México en
el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El presidente dominicano, Leonel Fernández, inaugurará
con un discurso de bienvenida mañana, sábado,
la reunión de jefes de Estado.
El presidente de Panamá, Martín Torrijos, pronunciará
otro discurso en su calidad de secretario pro tempore del SICA.
Tras la sesión de trabajo, los presidentes firmarán
la Declaración de la Romana y la darán a conocer
públicamente en una conferencia de prensa.
El SICA está formado por Belice, Costa Rica, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, además
de la República Dominicana como estado asociado. EFE