El
madridista Ronaldo Nazario de Lima, en su 99 partido con la
camiseta de Brasil, abrió el marcador al filo del medio
tiempo con un disparo desde dentro del área, tras recibir
un pase de Kaká. Este gol significaba igualar con Romario
como segundo máximo goleador en la historia de Brasil
(70) y confirmar el buen momento por el que pasa el delantero.
En
este encuentro, el último de los brasileños antes
de su debut mundialista frente a Croacia el próximo 13
de junio, los hombres de Carlos Alberto Parreira tardaron en
encontrar la puerta contraria, pero una vez lo hicieron todo
fue un carnaval de juego por parte del equipo "canarinho".
Adriano,
ya en la segunda parte, puso el 2-0 en el marcador. Una espléndida
jugada la del delantero del Inter de Milán, que tras
librarse de su marcador lanzó un tiro duro y seco que
se coló de forma irremisible por el lado derecho de Glenn
Moss, portero neozelandés.
Coveny
y Killen fueron los únicos que pusieron en entredicho
a la defensa de los suramericanos, que superaron con creces
el test previo a su inicio en la competición mundialista,
en la que están encuadrados, en la primera fase, en el
grupo F, junto a los citados croatas, Australia y Japón.
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Los
neozelandeses, conocedores de sobra de la superioridad
de sus rivales, se replegaron cuanto pudieron en su parcela
para intentar evitar las oleadas de los centrocampistas
y delanteros brasileños, que se vieron ayudados
en numerosas ocasiones por las incursiones de los laterales,
sobre todo, por el costado de Roberto Carlos. |
Cuando
unos y otros daban por bueno el 2-0, con un carrusel de cambios
y pese a las numerosísimas ocasiones de los brasileños,
llegó el gol de Kaká y poco después, tras
una acción de Lucio que acabó en la red pero el
tanto no subió al luminoso, Junihno en el descuento puso
el definitivo 4-0. Un resultado que confirma las pretensiones
de los de Parreira en este Mundial: revalidar el título.