García,
que gobernó entre 1985 y 1990 con un resultado considerado
"desastroso" por la gran mayoría de sus compatriotas,
derrotó hoy, en la segunda vuelta presidencial, al nacionalista
Ollanta Humala, del partido Unión por el Perú
(UPP).
El
líder del histórico Partido Aprista Peruano (PAP)
fue, con 36 años, el presidente más joven de América
Latina, pero terminó su mandato con la economía
peruana colapsada, tasas de inflación que evaporaron
el poder adquisitivo de los peruanos y el descontento ante medidas
catalogadas de "populistas".
Debió
afrontar, además, el fortalecimiento de Sendero Luminoso
y el momento más crítico de la prolongada guerra
interna.
Durante
la reciente campaña electoral, en medio de la cual cumplió
57 años, reconoció los errores del pasado, que
achacó a su juventud de entonces, y remarcó que
ha adquirido la madurez suficiente como para subsanarlos.
La
primera vuelta del pasado 9 de abril le permitió recibir
una nueva oportunidad de volver al gobierno, tras una lucha
voto a voto con la conservadora Lourdes Flores, a la que dejó
finalmente fuera de la carrera electoral por sólo 64.000
sufragios.
Sus
principales propuestas han sido mantener la estabilidad del
país, aprovechar la coyuntura económica mundial
para colocarlo a la vanguardia del desarrollo en el Pacífico
Sur y privilegiar el desarrollo de la agricultura para combatir
la pobreza.
Nacido
el 23 de mayo de 1949 y bautizado como Alan Gabriel Ludwing
García Pérez, se licenció en Derecho por
la Universidad de San Marcos de Lima, se doctoró por
la Universidad Complutense de Madrid y amplió estudios
de Sociología en La Sorbona y en el Instituto de Altos
Estudios de América Latina de París.
Regresó
a Perú en 1978, e integró la Asamblea Constituyente
que redactó la Carta Magna de 1979, después fue
diputado por Lima y en 1982 secretario general del PAP, lo que
catapultó su candidatura a la Presidencia en 1985.
Tras
ser elegido jefe del Estado, vivió dos años de
idilio con el pueblo, con medidas populares como la restricción
del pago de la deuda exterior, el rechazo a los organismos multilaterales,
la reducción de gastos militares y la limitación
de las importaciones.
El
punto de inflexión llegó en 1987, cuando intentó
nacionalizar la banca, lo que generó una oleada de protestas
lideradas por el escritor Mario Vargas Llosa, que propugnaba
una política conservadora.
Una
de las acciones más cuestionadas de su Gobierno fue la
matanza de más de 250 presos en tres cárceles
de Lima, en 1986, como respuesta a un motín de supuestos
terroristas.
El
socialdemócrata terminó su gestión en 1990
con una tasa de inflación acumulada del 7.600 por ciento
y su figura política totalmente desprestigiada.
En
1992, tras el auto-golpe de Alberto Fujimori, pasó a
la clandestinidad y partió al exilio a Colombia y Francia,
en medio de acusaciones de enriquecimiento ilícito, que
posteriormente fueron declaradas prescritas por la justicia
de su país.
Alan
García es vicepresidente honorario de la Internacional
Socialista y autor de varios libros, entre ellos, "El futuro
diferente", "El Mundo de Machiavello y "La década
infame".
Está
casado en segundas nupcias con la argentina nacionalizada peruana
Pilar Nores y tiene cuatro hijas y un hijo. EFE