En
naciones como República Dominicana las remesas representaron
el 37,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2005,
en Haití el 27,5 por ciento, en Honduras el 21 por ciento
y en El Salvador 16,6 por ciento, de acuerdo con el Centro para
Latinoamérica y el Caribe (LACC, por sus siglas en inglés).
Los
datos están incluidos en el "Programa de remesas"
del LACC de la Universidad Internacional de Florida (FIU), un
proyecto divulgado hoy que analiza el impacto socio-económico
que tiene en la región el envío de dinero de los
inmigrantes.
El
proyecto está dirigido por la economista uruguaya Mariana
Martínez, quien ha realizado varias investigación
de campo en la materia.
"El
proyecto de investigación tiene dos aristas: uno académico
y de campo y otro interactivo, contenido en un portal de Internet
donde se muestra la importancia de las remesas para los países
que las reciben", dijo Martínez.
El
sitio en Internet (www.programaderemesas.org) es el más
completo que hasta ahora existe sobre el tema, en opinión
de catedráticos de la FIU que estuvieron presentes en
el lanzamiento del proyecto, evento al que asistieron también
algunos cónsules latinoamericanos y representantes de
empresas de envío de dinero de EEUU.
El
flujo de remesas ha captado la atención no sólo
de investigadores, también el sector público y
privado observan con detenimiento el aumento explosivo para
hallar mecanismos que las conduzcan también hacia la
inversión.
Eduardo
Gamarra, director del LACC, dijo a Efe que la mayoría
de los estudios de Martínez demuestran que gran parte
del dinero es "gastado en aspectos muy específicos
para tratar de mantener su nivel de vida. No hay mecanismos
de ahorro".
De
allí que uno de los objetivos del proyecto es ofrecer
la mayor información sobre las remesas en la región
y que estos datos ayuden a alcanzar ese objetivo.
"Se
trata de contribuir al desarrollo de fórmulas creativas
que de alguna manera puedan ayudar a las personas a mantener
un nivel de vida y también que piensen en cómo
utilizar las remesas para el retiro, para la adquisición
de viviendas", precisó.
En
esa vía ya están encaminados países como
México y Colombia que junto a Brasil son las tres naciones
latinoamericanas que más remesas reciben.
América
Latina y el Caribe captaron 53.000 millones de dólares
en el 2005, según cálculos del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) que para este año prevé que
la cifra aumentará a unos 60.000 millones de dólares.
"Las
remesas son importantes para todos los países de la región,
pero en particular para los más pequeños y pobres
de América Central y el Caribe, donde representan un
abultado porcentaje de los principales indicadores de la economía",
se señala en el estudio del LACC.
En
Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República
Dominicana, las remesas "igualan a un porcentaje importante
del valor total de las exportaciones".
"En
el último año, estos flujos de dinero representaron
99,1 por ciento de las exportaciones de Nicaragua; 83 por ciento
de El Salvador; 56 por ciento de Guatemala; 49 por ciento de
Honduras y 43 por ciento de República Dominicana",
se indicó.
De
igual forma los datos del proyecto muestran que los flujos de
remesas "están también ayudando a reducir
los niveles de pobreza en América Latina y el Caribe".
Ello
se debe -según la investigación- a que los hogares
receptores utilizan entre el 80 y el 85 por ciento del total
de las remesas recibidas para el consumo, constituyendo así
en un "instrumento de supervivencia" para la mayoría
de las familias que las reciben. EFE