Bachelet
pronunció también un discurso ante la Organización
de Estados Americanos (OEA), y otro en un banquete ofrecido
por el "Proyecto de la Casa Blanca", que agrupa a
mujeres de Washington, en los que habló sobre la importancia
del "desarrollo humano integral".
Bachelet
dijo que América Latina buscaba una formar de combatir
la pobreza y, en ese sentido, consideró que la tendencia
hacia la izquierda en algunos países de la región
sólo refleja la búsqueda de soluciones, porque
las naciones "tienen diferentes estrategias de cómo
abordan su problemática".
Subrayó
que la intención de su gobierno es "tener las mejores
relaciones con nuestros vecinos" y, si algún país
lo desea, dispensaría consejos sobre la experiencia chilena
en materia de "desarrollo económico, estabilidad
política, cohesión social y, por ende, una democracia
más sustentable".
Los
retos económicos y sociales en la región estuvieron
entre los temas principales de su conversación con Bush
en la Casa Blanca, y negó que EEUU haya presionado a
su país para que se oponga a la candidatura de Venezuela
como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas.
"Aquí
no ha habido presiones de ningún tipo sobre ningún
tema", dijo Bachelet.
"Lo
que ha habido son dos presidentes que conversan sobre temas
de interés común", agregó en una breve
conversación con los periodistas.
Bachelet
calificó el encuentro con Bush -que incluyó un
almuerzo- de "grato, franco, abierto", y como una
reunión "distendida" porque, según la
mandataria, el presidente estadounidense "tiene buen sentido
del humor".
Bush
también tuvo palabras de elogio para Bachelet, que ha
apostado por la continuidad en la política exterior de
Chile y por estrechar los vínculos con Washington.
El
presidente estadounidense subrayó la importancia que
tiene para Estados Unidos la región de América
Latina y el Caribe, y agregó que las relaciones con Chile
"son muy buenas" y espera que así continúen.
Bachelet
también pronunció un discurso ante el Consejo
Permanente de la OEA, en el que se refirió al problema
del "desarrollo humano integral", además de
la necesidad de que el continente tenga un plan de seguridad
que responda a las amenazas en la región.
La
presidenta chilena sugirió que la OEA se proyecte más
al mundo y contribuya en los esfuerzos para regular la globalización
y dotarla de un rostro "más humano, solidario y
a la vez más inclusivo".
Señaló
que para participar en este proceso, los países "deben
ser capaces de construir democracias de calidad, mejores condiciones
de gobernabilidad y un desarrollo humano integral".
Bachelet
concluyó su visita a Washington con un discurso en un
banquete ofrecido por "Proyecto de la Casa Blanca",
al que asistió un público completamente femenino
que incluyó a personalidades como la actriz Geena Davis
y la senadora demócrata Hillary Rodham Clinton.
La
mandataria chilena lamentó que en su país persista
la discriminación contra las mujeres pese a los avances
sociales de los últimos años.
Añadió
que en su papel de primera presidenta en la historia política
chilena hay "mucho por hacer" para superar ese problema.
Bachelet
dijo que su gobierno se ha propuesto acabar con las discriminaciones
contra la mujer en los sistemas de salud y de pensiones, que
proyecta reforzar la legislación chilena contra el acoso
sexual y reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Señaló
que, no obstante ese ambiente discriminatorio, la mujer chilena
se ha integrado en la política, en la industria, en la
academia y en el mercado laboral. EFE