Según
el Mando, los tres hombres recibieron asistencia médica
inmediata una vez que se descubrió que habían
atentado contra sus propias vidas, pero todos perecieron.
El
comunicado militar señaló que los "los guardas
encontraron a los tres hombres, ubicados en Campo 1 (de la prisión),
que no respiraban".
"Los
equipos médicos respondieron rápidamente y a los
tres detenidos se les dio tratamiento médico de emergencia
en intentos por revivirlos", añadió el comunicado.
"Un médico certificó la muerte de los tres
detenidos después que se agotaron todas las medidas para
salvarles la vida".
Se
notificó al Departamento de Estado, el cual se mantiene
en comunicación con los Gobiernos de Arabia Saudí
y Yemen.
"Los
restos de los occisos son tratados con todo respeto", aseguró
el Mando Sur. "Un asesor cultural asiste a la Fuerza de
Tareas Conjunta para asegurar que los restos son tratados de
la manera cultural y religiosa apropiada".
Mientras
tanto se ha iniciado "una investigación para determinar
la causa y forma de las muertes".
Desde
que en septiembre de 2001 Estados Unidos lanzó su guerra
global contra el terrorismo, las fuerzas militares y de seguridad
han capturado, detenido, interrogado, trasladado y eliminado
a miles de supuestos terroristas en decenas de países.
Cientos
de hombres han permanecido recluidos, sin asistencia legal,
ser encausados o la protección de las Convenciones de
Ginebra para prisioneros de guerra y sin cargos por supuestos
crímenes, en la base naval de EEUU en Bahía de
Guantánamo.
El
mes pasado hubo violentos enfrentamientos entre algunos detenidos
y sus custodios militares. El incidente comenzó cuando
algunos prisioneros, según el Pentágono, fingieron
un suicidio.
Josha
Denbeaux, un abogado que ha representado a algunos prisioneros
ante los tribunales estadounidenses, dijo a la cadena CNN de
televisión por cable que los cautivos en Guantánamo
"están en condiciones terribles, aislados, sin noticias
del mundo exterior, sin noción de qué ocurrirá
con ellos".
"¿Por
qué y para qué alguien quiere mantener a estas
personas sin juicio?" dijo Denbeaux. "La mayoría
de estos hombres no tiene vínculos probados con actividades
terroristas, no tiene antecedentes criminales".
Denbeaux,
quien al igual que otros abogados estadounidenses, ha visitado
algunas veces la base de Guantánamo y ha mantenido algunas
conversaciones con prisioneros, dijo que varios de ellos "han
estado tratando de matarse durante meses, si no durante años".
"Si
el Pentágono ahora se apresura a dar la información
de los primeros suicidios en Guantánamo es por una decisión
táctica de sacarse el tema de encima cuanto antes",
añadió. "El suicidio de prisioneros es la
peor pesadilla para el Gobierno". EFE