Mark
Feldstein, un ex reportero investigador que está escribiendo
un libro sobre Anderson, ha informado de que agentes del FBI
se han presentado en su casa en busca de unas doscientas cajas
con los documentos de Anderson a los que la familia le ha dado
acceso. Los agentes, ha dicho Feldstein, indicaron que procedían
por cuestiones de seguridad nacional.
El
FBI ha dicho que si los documentos contienen información
secreta, le pertenecen al Gobierno.
Por
su lado, el jefe de la división penal del Departamento
de Justicia, Matthew Friedrich, ha señalado sobre este
asunto que las leyes de espionaje de la Primera Guerra Mundial:
"No eximen a ninguna clase de profesionales, incluyendo
a los reporteros, de su alcance"
Esa
opinión ha sido rebatida por el presidente de la Comisión
Judicial, Arlen Specter, a quien le parece: "Muy dudoso
que el Congreso haya tenido esa intención".
"Creo
que esa es una invitación al Congreso para legislar sobre
el tema", ha concretado Specter, senador republicano, porque
"es obvio, la pelota está en nuestra cancha",
anotó.
Debido
a que el gobierno ha anunciado que empezará a encausar
a periodistas que publiquen información secreta y que
rehúsen revelar sus fuentes, la Comisión quiere
tener el historial completo sobre el trabajo que se adelanta
para conseguir los archivos de Anderson, meses después
de su muerte a la edad de 83 años.
El
hijo de Anderson, Kevin, abogado, ha manifestado que su madre
y él están dispuestos a enfrentar cargos de desacato
si el trabajo del FBI para buscar los documentos se llega a
convertir en órdenes de emplazamiento judicial o si la
corte lo respalda. "La familia se ha reunido y ha decidido
no hacerle caso a un citatorio si el FBI llega a emitir uno",
dijo Anderson.
A
través de sus artículos, Anderson, premio Pulitzer
en 1972, logró destapar, por ejemplo, un plan de la CIA
para asesinar a Fidel Castro, y varios detalles del caso Irán-Contra,
en el que se desviaron fondos para los “contras”
en Nicaragua pese a la prohibición del Congreso.
El
FBI ha asegurado que los documentos de Anderson incluyen información
sobre las fuentes y los métodos que utiliza el servicio
de espionaje de EU, y su interés sólo es prevenir
la divulgación de materiales sensibles para el gobierno.