La
alta funcionaria dijo a los periodistas que esto representa
"de alguna manera, y si no se toman las medidas de seguridad
correspondientes, un problema de salud para nuestros menores".
Indicó
que, según estudios especializados, los principales centros
de trabajo de los niños y niñas hondureños
son los vertederos de basura de Tegucigalpa y San Pedro Sula,
norte; las fábricas de producción de sal y cultivos
de melón, sur, y de producción de tabaco, en el
departamento oriental de El Paraíso, entre otras.
Moncada
declaró que en la mayoría de los casos, los niños
trabajadores no van a la escuela y no concluyen su escuela primaria.
En
un comunicado, varias instituciones que trabajan en el país
contra el trabajo infantil, indicaron, por su parte, que al
menos 367.405 niños de entre 5 y 17 años de edad
forman parte de la Población Económicamente Activa
(PEA) del país.
El
documento publicado en ocasión de la celebración
hoy del Día Mundial contra el Trabajo Infantil señala
que hay "unos 320.000 niños y sobre todo niñas
que no son incluidos en la PEA, pero que realizan intensas labores
domésticas y agropecuarias en sus propios hogares".
"A
estas cifras, de por si altamente preocupantes, debemos añadir
otras formas de trabajo, relacionadas con la explotación
sexual comercial a la que son sometidas miles de niños,
niñas y adolescentes", agrega.
 |
La
fuente indicó que el trabajo infantil es un problema
porque amenaza el futuro del país ya que "a
medida que la próxima generación de trabajadores
sacrifica sus estudios para incorporarse a trabajos de
nula calificación y peor remuneración, el
abismo educativo de la fuerza de trabajo de Honduras crece".
"La
economía se vuelve cada vez menos competitiva y
se condena a más pobreza al país y a la
miseria de la nación", advirtió.
|
Señaló
además que los principales retos del país para
enfrentar esta problemática son, entre otros, asegurar
una mayor inversión del Estado en la educación
de los niños y que los derechos de los niños y
niñas se cumplan plenamente. EFE