La
inmigración "es el ejemplo de la interdependencia
global" con sus consecuencias positivas y negativas, dijo
hoy el ex mandatario en una conferencia organizada por el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID).
Fue
una intervención en formato de entrevista, en la que
el encargado de hacer las preguntas era el presidente del BID,
Luis Alberto Moreno, quien se interesó por la opinión
de Clinton sobre la polémica reforma migratoria que se
debate en EEUU. Según el ex presidente, todos los inmigrantes
que viven en territorio estadounidense, ya sea de forma legal
o ilegal, trabajan, lo que significa que pagan impuestos y,
en muchos casos, que envían dinero a sus familiares.
No
obstante, subrayó que no existe una fórmula mágica
para abordar la situación de los varios millones de personas
que residen de forma ilegal en el país, pero dejó
muy claro que la solución no pasa por deportarles como
si se tratase de criminales, ni de penalizar a los empresarios
que los contraten.
Esa
es una propuesta recogida en un proyecto legislativo aprobado
por la Cámara de Representantes de EEUU que, según
Clinton, no sólo es "moralmente cuestionable"
sino que representa una "locura".
En
su opinión, el presidente de EE.UU, George W. Bush, es
consciente de ello, entre otras razones porque procede del estado
fronterizo de Texas, y por ello se ha opuesto a las posturas
más extremistas de los legisladores de su propio partido,
el Republicano. Al margen de la inmigración, Clinton
habló de la situación general en Latinoamérica
y el Caribe y de la "enorme capacidad" de la región
para generar crecimiento y riqueza.
El principal reto de los gobernantes latinoamericanos consiste,
a su juicio, en combinar una serie de medidas para lograr movilizar
a la población que vive en condiciones de pobreza hacia
la clase media.
Clinton
subrayó que eso no se consigue sólo con una política
fiscal responsable, con mayor gasto social o con comercio, sino
que es necesario prestar más atención a la microeconomía
y a crear las condiciones necesarias que permitan a la gente
tener oportunidad de, por ejemplo, crear una empresa.
Orador
El ex gobernante fue el orador principal en la segunda y última
sesión de la conferencia organizada por el BID, con motivo
de la presentación de una nueva iniciativa de desarrollo,
denominada "Construyendo oportunidades para la mayoría".
Esa iniciativa se dirige al 70 por ciento de la población
del hemisferio occidental que sobrevive con 300 dólares
o menos al mes, recordó hoy Moreno.
En el mismo evento han intervenido personalidades de la talla
del economista Hernando de Soto, el cardenal hondureño
Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, el presidente
de Telmex (Teléfonos de México) Carlos Slim, y
el titular de la Fundación "Un ordenador por niño"
Nicholas Negroponte, entre otros.
Durante
los debates se discutió un informe elaborado por el organismo
que preside De Soto, el Instituto Libertad y Democracia (ILD),
según el cual el valor del "capital muerto"
asciende a 1,2 billones de dólares en los 12 países
latinoamericanos que cubre el estudio.
Se
trata de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador,
Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá,
Perú y República Dominicana.
El
"capital muerto" son activos (viviendas, propiedades
rurales, empresas) que no pueden utilizarse en transacciones
económicas formales, porque no están reconocidos
o no cumplen con todos los requisitos legales.
Según
ILD, casi 92 por ciento de las empresas, 76 por ciento de las
propiedades rurales y 65 por ciento de las viviendas en los
12 países analizados están en el sector informal.
En cuanto a las barreras para formalizar la propiedad, el estudio
halló que el proceso para comprar, registrar, titular
y obtener permiso de construcción para un terreno lleva
101 días y cuesta 1.040 dólares en El Salvador,
donde funciona uno de los mercados más dinámicos
de la región.
En
contraste, en Guatemala el mismo proceso puede tardar 4.307
días (casi 12 años), con un costo de 9.312 dólares.