En
una rueda de prensa en los jardines de la Casa Blanca, tras
regresar de un viaje relámpago a Irak, Bush afirmó
que le gustaría "cerrar Guantánamo"
pero que tenían "retenidas" a algunas personas
que son "realmente peligrosas" y que es necesario
dispone de un plan para tratar con ellos en tribunales estadounidenses
Los juicios contra los detenidos en Guantánamo
se han frenado hasta que el Tribunal Supremo de EEUU determine
la legalidad de las cortes militares especiales creadas para
juzgarlos.
Acerca de si la cárcel en la base naval
en territorio cubano daña a la imagen de EEUU en el exterior,
dijo que "no hay duda" de que "envía una
señal"" a algunos de los amigos de EEUU para
decir que el país "no se atiene a los valores que
trata de fomentar en otros países".
Desde la apertura de la cárcel a raíz
de la guerra en Afganistán en el 2001, personalidades
políticas europeas, ONG y otros organismos de defensa
de los derechos humanos han solicitado reiteradamente la clausura
de ese centro de reclusión.
Las autoridades de la base estadounidense permiten
un acceso restringido a los observadores internacionales, ONG
y periodistas.
El pasado sábado la presión sobre
este asunto se aceleró al conocerse que dos saudíes
y un yemení fueron hallados muertos en sus celdas tras
colgarse con sábanas y ropa.
Los suicidios estos tres encarcelados fueron
los primeros que se comenten en la base, pese a que ya hubo
otros 41 intentos de suicidio por parte de 25 presos y de se
han llevado a cabo huelgas de hambre en ocasiones anteriores.
De hecho tras esos tres suicidios, cinco expertos
de las Naciones Unidas que siguen de cerca el campamento para
la ONU renovaron su petición de que se clausure.
Otro de los incidentes recientes se produjo
el pasado 19 de mayo cuando unos guardias fueron atacados con
ventiladores, armas caseras y piezas de iluminación por
un grupo de presos al entrar en una celda comunal para evitar
que un detenido se ahorcase.
Ese mismo día otros tres presos en otra
zona de la prisión habían intentado quitarse la
vida mediante la ingestión de fármacos que les
habían sido recetados y que habían acumulado de
forma clandestina.
En la actualidad hay 460 extranjeros retenidos
en la base en calidad de "combatientes enemigos",
pero sólo 10 de ellos han sido acusados formalmente desde
la apertura de la cárcel en el 2002.
El gobierno estadounidense no reconoce que sean
prisioneros de guerra ni que tengan derecho al amparo de las
convenciones de Ginebra.
La mayoría de los prisioneros fueron
detenidos en Afganistán durante la guerra y son sospechosos
de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda o al régimen
talibán.
Al problema que en el exterior supone para EEUU
la base de Guantánamo, debido a supuestas violaciones
de derechos humanos, se suma el de las acusaciones contra las
presuntos ataques de los marines estadounidenses contra civiles
iraquíes.
Entre estas denuncias, el Pentágono desarrolla
una investigación sobre lo ocurrido en la localidad de
Hadiza el pasado noviembre, cuando murieron 24 civiles iraquíes.
A este respecto, Bush reconoció hoy que
miembros del gobierno iraquí le preguntaron durante su
viaje de ayer a Bagdad por las alegaciones sobre estos supuestos
abusos a la población.
En este sentido, recordó en la conferencia
de prensa de hoy que les había asegurado que serán
investigadas.
"Recordé que nuestra sociedad es
transparente y que la gente verá y seguirá las
investigaciones. Se hará justicia a los responsables
de acuerdo con nuestras leyes", dijo el presidente.
"Aquí
(Irak) y en todo el mundo el 99,9 por ciento de nuestras tropas
son personas de honor, decentes y que sirven a nuestro país
bajo unas condiciones difíciles", concluyó
el mandatario. EFE