El
presidente de aquella nación, Oscar Arias, impulsará
la ruptura del monopolio estatal de la importación de
combustibles, a fin de estimular el crecimiento económico
y la competitividad del país, informó el propio
mandatario esta semana.
"Defendiendo
monopolios nunca vamos a ser más competitivos, a mejorar
la calidad de los servicios, nunca vamos a poder bajar los precios",
declaró Arias a la local radio Monumental desde Italia,
donde se encuentra en el marco de una gira de dos semanas por
Europa.
La
apertura del monopolio que tiene la Refinadora Costarricense
de Petróleo (Recope) es una de las medidas que Arias
pretende impulsar con la meta de lograr un crecimiento económico
de 6% anual, explicó el mandatario, en el poder desde
el pasado 8 de mayo.
Con
ese objetivo, en un mes y medio enviará al Congreso los
proyectos de ley para la apertura del Instituto Costarricense
de Electricidad (ICE), el Instituto Nacional de Seguros (INS)
y Recope, anunció.
Añadió
que una vez que el Parlamento apruebe una nueva ley de concesión
de obra pública que tiene en estudio, evaluará
la posibilidad de entregar en concesión los muelles del
Caribe, por donde pasa la mayoría de las exportaciones,
a una empresa privada para que invierta en infraestructura y
los modernice.
Costa
Rica es el único país centroamericano que tiene
monopolios estatales de combustible, seguros, electricidad y
telecomunicaciones, y un movimiento de organizaciones sociales
se opone a las propuestas oficiales de romperlos.
Honduras busca monopolio
Mientras eso sucede en la vecina nación, el gobierno
hondureño marcha en sentido contrario, ya que busca que
una sola empresa maneje la importación de los combustibles
a través de una licitación internacional, que
está siendo diseñada por el consultor estadounidense
Robert Meyering.
Honduras también se apresta a contratar un seguro con
el Citybank a través del cual el Ejecutivo busca mantener
estables los precios de los combustibles cada vez que el petróleo
experimente alzas en el mercado internacional.
La
política energética que delinea el gobierno del
presidente Manuel Zelaya ha sido fuertemente cuestionada por
las empresas importadoras de carburantes que operan en el país
desde hace más de 80 años, quienes recientemente
demandaron al gobernante se les incluyera en la concertación
de las políticas que se están adoptando en ese
campo.