El
jefe de Operaciones de COPECO, José Ramón Salinas,
declaró a los periodistas que la alerta roja es para
los municipios de Choloma, en el departamento norteño
de Cortés, y Belén Gualcho, Ocotepeque, en el
occidente.
El informante dijo que las fuertes lluvias caídas en
el país han causado el desbordamiento del río
Ulúa a su paso por el municipio de Choloma, donde varias
comunidades están inundadas.
Indicó que una de las comunidades más afectadas
es la conocida como Paso Real, donde hay unas 70 viviendas inundadas
y otras 400 que podrían ser anegadas si continúan
las lluvias.
Informó de que en el municipio de Belén Gualcho
unas 28 viviendas se vieron afectadas por un deslizamiento de
tierra.
Salinas no dio detalles del número de personas damnificadas
en Choloma y Belén Gualcho.
Miembros de la municipalidad de Belén Gualcho dijeron
a radios que emiten desde Tegucigalpa que un derrumbe en el
barrio La Tejera dejó 149 damnificados y al menos 13
casas destruidas.
COPECO informó ayer que las lluvias que afectan al país
causaron la muerte de dos personas en el departamento occidental
de Lempira.
Las víctimas fueron identificadas como Felipe Miranda,
de 37 años, y su hijo, Alexis (12), quienes murieron
al ser arrastrados por aguas del río Caral.
Las lluvias, con mayor intensidad en el oriente, sur, centro
y occidente de Honduras, obedecen a la presencia de un fenómeno
en el Pacífico centroamericano y una depresión
tropical en el Caribe.
Los aguaceros han incomunicado varias regiones en los departamentos
de Yoro, Cortés, Lempira, Valle y Francisco Morazán,
en el norte, occidente, sur y centro del país, según
la COPECO.
El temporal también ha causado daños en cultivos
agrícolas, inundaciones en zonas bajas, deslizamientos
y derrumbes en carreteras secundarias, y la destrucción
de alrededor de un centenar de viviendas en varias regiones
del país, mientras que otras 300 están en situación
de riesgo.
La COPECO reiteró que se mantiene la alerta preventiva
en todo el país decretada la semana pasada.