La
serie de televisión "30 Days", del polémico
documentalista Morgan Spurlock, autor de "Super Size Me",
pondrá a vivir bajo el mismo techo y durante todo un
mes a un miembro de la milicia antinmigrante "Minuteman"
con una familia de siete indocumentados.
La cadena de televisión FX, que emite
la serie, anunció hoy que éste es uno de los capítulos
que tiene programados para la segunda temporada de "30
Days", que comenzará el próximo 26 de julio
con un episodio centrado en la vida en una prisión en
Virginia.
La serie de este documentalista es un "reality
show" dispuesto a seguir la vida durante un mes de gente
fuera de su ambiente.
"Me llevó un mes cambiar mi visión
sobre la comida basura para siempre", reconoce el autor
de "Super Size Me", filme en el que estuvo un mes
a base sólo de comida rápida y documentó
los efectos en su cuerpo, y con el que fue candidato a un Oscar
de Hollywood.
"Ahora imagínate si puedes convencer
a la gente de que durante 30 días se meta en el pellejo
de otro", agrega como introducción a este programa
que produce y presenta.
Según la información facilitada
por la cadena, el episodio que se emitirá el 2 de agosto
mostrará a un "Minuteman", conocido por el
nombre de Frank, durante su convivencia en un mismo apartamento
de una sola habitación con los siete miembros de una
familia de inmigrantes mexicanos que viven en el país
sin documentos legales.
Con ellos participará en una manifestación
a favor de una reforma migratoria justa que reunió a
cientos de miles de personas en el centro de Los Angeles en
marzo pasado.
Asimismo, mantendrá conversaciones con los inmigrantes
en las que discutirá con ellos sus puntos de vista en
el día a día de la convivencia en común.
El grupo paramilitar "Minuteman",
cuyo nombre proviene de una milicia rural fundada para proteger
a las colonias en la Guerra de Independencia en 1776, está
formada por voluntarios armados que patrullan la frontera con
México para denunciar a la Patrulla Fronteriza la presencia
de indocumentados e impedirles el paso.
Según la cadena, toda la grabación
se realizó dentro de la legalidad y ninguno de los participantes
cobró por participar.
En otros capítulos, la serie ha reunido
bajo un mismo techo a radicales islámicos con estadounidenses
conservadores y a homosexuales con heterosexuales que se declaraban
homófobos, entre otras de sus premisas.
La
serie contó con una audiencia media de 1,4 millones de
espectadores durante su primera temporada. EFE