Según
Al Rubaí, esos documentos fueron encontrados en el lugar
donde se escondía Abu Musab al Zarqaui, muerto el pasado
día 7 en un bombardeo aéreo contra su escondrijo
en Baquba, al norte de Bagdad.
La organización terrorista, que anunció
el pasado lunes a través de internet la elección
de un sucesor de Zarqaui, que identificó como Abu Hamza
al Mohayer, no ha comentado hasta el momento las afirmaciones
de Rubaí.
"Ha comenzado ya el fin de Al Qaeda en
Irak. Ya empezó la cuenta atrás para que esa organización
terrorista desaparezca del país", aseguró
Rubaí en una rueda de prensa en Bagdad, en la que calificó
de "tesoro de información" los documentos hallados.
Según el responsable iraquí, esos
documentos ofrecen información sobre la dirección,
los movimientos y los escondrijos de los miembros del grupo,
y uno de ellos "incluye un plan para sembrar el conflicto
sectario entre los iraquíes (chiíes y suníes)".
"Otros demuestran que hay una relación
entre Al Qaeda y varias bandas de saboteadores en Irak",
agregó Rubaí en alusión, sobre todo, a
grupos que el nuevo Gobierno de Bagdad considera leales al derrocado
régimen de Sadam Husein.
"Ahora tenemos mucha información
sobre los planes y los movimientos de Al Qaeda, y tenemos más
documentos que anunciaremos en el futuro", recalcó.
El Gobierno iraquí publicó hoy
un documento atribuido a Al Qaeda que indica que esa organización
intenta aprovecharse de la crisis de Irán con la comunidad
internacional por las actividades nucleares de ese país
para aumentar la tensión entre EEUU e Irán.
La idea, según este último documento,
también encontrado en la vivienda donde murió
Zarqaui, es provocar un "conflicto bélico entre
EEUU y los chiíes, en general, y en particular Irán
y los chiíes iraquíes", que Al Qaeda considera
como su principal enemigo.
Una contienda así "serviría
a los suníes y a la resistencia en Irak", dice el
documento, publicado en la página web del Consejo de
Ministros iraquí.
El plan de Al Qaeda propone, entre otros medios
para conseguir dicho objetivo, la posibilidad de "llevar
a cabo operaciones con explosivos en Occidente y dejar huellas
chiíes que puedan servir para que se acuse de las mismas
a Irán".
Rubaí afirmó que los documentos
encontrados son auténticos, y reiteró que ayudan
a los planes de las fuerzas de seguridad iraquíes para
estabilizar Irak y acelerar así la salida de las tropas
multinacionales del país.
A su juicio, las fuerzas extranjeras comenzarán
a retirarse de Irak a finales de este año, y una buena
parte de ellas abandonará el país en 2007.
Reiteró que el Gobierno del primer ministro
iraquí, el chií Nuri al Maliki, actúa para
que "el último soldado extranjero salga del país
en 2008", aunque insistió en que "todo dependerá
de la capacidad del Ejército y de la Policía iraquíes
para mantener la seguridad".
Las declaraciones de Rubaí se producen
un día después de que decenas de miles de soldados
iraquíes y estadounidenses comenzaran la aplicación
de un plan de Al Maliki para restablecer la seguridad en Bagdad
y sus alrededores. EFE