Fueron
83 los minutos de insistencias y sufrimiento de los ingleses
para abrir el marcador, hasta que un centro impecable de David
Beckham seguido de un remate de cabeza de Crouch tumbaron a
los trinitenses, que estaban a punto de completar una faena
defensiva fenomenal, como la que le dio un punto en su debut
ante Suecia.
Casi
sobre el final del partido, en el que reapareció Wayne
Rooney en la segunda parte, Steven Garrard logró el segundo
con un fuerte remate de media distancia.
La
exasperante intrascendencia del juego inglés en la primera
parte denunció algunas carencias de creatividad de sus
medios y cierta desidia para buscar espacios que desarticularan
el férreo sistema de marcajes de su rival.
Trinidad
y Tobago levantaba murallas frente a su portería, pero
Inglaterra perdía el balón lejos de esa zona.
Lampard y Gerrard arrancaban con velocidad y movilidad y finalmente
resultaban bloqueados cuando intentaron jugar con Owen y Crouch,
mientras que a Beckham lo controlaba sin mayores esfuerzos Theobald.
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Quedaba
claro que los trinitenses no estaban dispuestos a modificar
su planteamiento defensivo y que poco les interesaba lo
que podría ocurrir en el otro extremo del campo,
lo cual entendió Lampard, el jugador del equipo
europeo que mejor leyó el partido y el que más
probó con remates a la meta rival desde la media
distancia. |
Uno
lo paró con dificultades el portero Hislop a los 5 minutos,
el segundo pasó rozando el palo derecho de éste
a los 15 y el tercero, tras una media vuelta, salió del
campo un poco más desviado que el anterior a los 41.
Owen
tuvo problemas para entrar en juego porque siempre estaba marcado
y Crouch desperdició a los 40 minutos una buena oportunidad
de anotar para Inglaterra, cuando remató desviado tras
recibir el mejor pase salido de los pies de Beckham en el primer
tiempo.
Al
fin y al cabo, en ese período la posibilidad de gol más
clara la tuvo Trinidad y Tobago a los 43, en el único
ataque a fondo ensayado hasta ese momento, cuando Stern John
remató de cabeza con la portería libre y Terry
rechazó el balón debajo del larguero.
En
el comienzo de la segunda parte el conjunto del holandés
Beenhakker avisó que podría atreverse a lanzarse
al contraataque y lo intentó en un par de ocasiones,
aunque con tibieza.
El
partido no pintaba bien para Inglaterra y entonces el técnico
Eriksson mandó al campo a Rooney (por Owen) y Lennon
(por Carragher) a abrir la cancha para que éste último
asistiera desde la banda derecha al goleador que reaparecía
tras una seria lesión.
Trinidad
y Tobago, que defiende con cinco zagueros el línea cuando
el rival recoge la pelota en el medio del campo, retrasó
más al batallador Birchall y decidió hacer frente
al nuevo plan ofensivo inglés con salidas rápidas
y balonazos largos para buscar a Glen y Stern John en el ataque.
Inglaterra
estaba al borde del ataque de nervios y pese a que comenzó
a llegar con más frecuencia a la meta de Hislop
en el último cuarto de hora, siempre hubo un trinitense
atento para rechazar.
Los
centros buscaban la cabeza de Crouch, pero tampoco se
podía de esa manera vulnerar la pared, hasta que
Beckham le puso el balón en la frente a los 83
minutos e Inglaterra respiró profundo, con alivio.
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En
el 91, Gerrard decoró la victoria con una remate de larga
distancia que resultó demasiado para Hislop.
Alineaciones:
2.
Inglaterra: Robinson; Carragher (m.58, Lennon), Ferdinand,
Terry, Ashley Cole; Beckham, Lampard, Gerrard, Joe Cole; Owen
(m.58, Rooney) y Crouch.
2.
Trinidad Tobago: Hislop; Lawrence, Sancho, Gray, Edwards;
Whitley, Birchall, Theobald, Jones (m.70, Glen); John y Yorke.
Goles:
1-0. m.83: Crouch. 2-0, m.91: Gerrard.
Arbitro:
Tonu Kamikawa (Japón). Amonestados: Theobald,
Withley, Gray.
Incidencias:
Partido correspondiente al grupo B del Mundial de Alemania 2006
disputado en el Franken-Stadion de Nuremberg ente unos 44.0
00 espectadores. EFE