La legación
diplomática estadounidense subrayó en un escueto
comunicado, que está "sumamente preocupada"
con que en el país centroamericano se pueden obtener
documentos como "partidas de nacimiento, actas de matrimonio,
tarjetas de identidad y pasaportes".
La preocupación obedece a que algunos de esos documentos
"se han utilizado para ingresar a los Estados Unidos. Ese
problema continúa siendo un tema de seguridad nacional
para el Gobierno de los Estados Unidos de América",
añade la declaración.
Indica, además, que "para que los oficiales consulares
tengan el tiempo necesario para revisar más cuidadosamente
y detalladamente todas las solicitudes de visa, a partir de
hoy la embajada de EEUU, a través de su Sección
Consular, no programará más citas para solicitud
de visa hasta próximo aviso".
Las personas que ya tienen citas programadas serán atendidas
el día y la hora que aparecen registrados en el recibo
que se les extendió en su momento, concluye el comunicado.
La decisión de EEUU de no programar más citas
para solicitud de visas hasta nuevo aviso, se produjo tras la
captura en Tegucigalpa, el pasado 8 de junio, de dos cameruneses
con documentos hondureños falsos.
Al respecto, el director de Migración y Extranjería,
Germán Espinal, dijo a los periodistas el pasado día
9 que los dos africanos fueron capturados cuando tramitaban
pasaportes hondureños con cédulas falsas.
Según Espinal, el caso de los dos cameruneses, identificados
como Edmund Francis Tagne y Ngo Nítida Florence, ratifica
la existencia de una red internacional de traficantes de personas
que opera en el país desde hace varios años.
El funcionario recalcó que los traficantes tienen nexos
con empleados del Registro Nacional de las Personas y la Dirección
de Migración y Extranjería, porque de otra forma
no podrían obtener con tanta facilidad un documento hondureño,
delito a lo que también se estarían prestando
algunos abogados.
Espinal dijo que algunos extranjeros, principalmente chinos,
están pagando hasta 50.000 dólares por documentos
hondureños, con los que después viajan a Estados
Unidos.
Por territorio hondureño también están
circulando muchos peruanos y cubanos, que estarían pagando
entre 3.000 y 15.000 dólares, según las autoridades
hondureñas.