Durante
su visita a Rusia Chávez tiene previsto analizar con
la autoridades de ese país la situación política
global, el estado de las relaciones bilaterales ruso-venezolanas,
la cooperación energética y la adquisición
de material bélico.
Recientemente, Chávez anunció que su país
está interesado en comprar 24 aviones de combate Su-30
como alternativa a las restricciones en materia de armamento
impuestas por Estados Unidos a Venezuela.
Washington suspendió la venta de armas a Caracas por
su poca colaboración en el combate contra el terrorismo,
en particular equipos y repuestos para modernizar 22 cazas F-16
norteamericanos adquiridos hace más de 20 años.
Fuentes de la embajada venezolana indicaron así mismo
que el Gobierno de Caracas está interesado también
en comprar aviones de pasajeros Il-96 y Yak-130 para capacitar
y entrenar pilotos militares.
Entre otros probables proyectos, expertos rusos y venezolanos
han señalado la posibilidad de erigir en territorio venezolano
una fábrica para la producción de fusiles automáticos
Kalashnikov.
El Gobierno venezolano compró hace dos años 100.000
fusiles K-103 Kalashnikov y 15 helicópteros, cuyas primeras
entregas se efectuaron el mes pasado.
Recientemente, el general Alberto Muller, miembro del Estado
Mayor de las Fuerzas Armadas de Venezuela, declaró que
su país está interesado en sistemas de defensa
antiaérea y en piezas de artillería.
Rusia y Venezuela cooperan también en el ámbito
energético: el consorcio ruso Gazprom realiza prospección
de gas natural en territorio venezolano y la petrolera rusa
LUKOIL anunció su intención de invertir hasta
1.000 millones de dólares en la explotación de
yacimientos venezolanos. EFE