"No hablamos del estatus de alerta o de las capacidades
específicas" de las fuerzas armadas, señaló.
El
periódico "The Washington Times", cuya tendencia
es afín a la administración del presidente George
W. Bush, fue el primero en publicar la activación.
Según
el diario, que citó fuentes gubernamentales sin identificar,
en las últimas semanas el Departamento de Defensa ha
cambiado la modalidad de funcionamiento del sistema de "prueba"
a "operativo".
El
sistema consta de once proyectiles de interceptación
de misiles, desplegados en Fort Greely (Alaska) y la base aérea
de Vandenberg (California), además de una red de radares,
satélites y buques para la detección de cualquier
lanzamiento, y un centro de mando en Colorado.
Sin
embargo, no está claro que funcione. Hasta ahora se han
hecho ocho pruebas y sólo en cinco ocasiones los proyectiles
impactaron contra los misiles, a pesar de que se conocían
variables como la velocidad, trayectoria y punto de origen.
Los
ejercicios fueron suspendidos después de que los proyectiles
no salieran de sus silos en pruebas en diciembre de 2004 y febrero
de 2005.
Aún
así, "The Washington Times" afirmó que
una de las opciones que considera el Gobierno de EEUU es intentar
derribar el misil norcoreano con los interceptores.
La
secretaria de Estado, Condoleezza Rice, advirtió el lunes
de que el lanzamiento del misil, que algunos analistas creen
que tiene suficiente alcance para llegar a Alaska, sería
un "acto de provocación" y EE.UU. los consideraría
de manera muy seria.
En
los últimos días se ha informado de que las fotografías
tomadas por satélites espías de EEUU muestran
que se ha completado la inyección de combustible en el
misil y por lo tanto el arma estaría preparada para su
lanzamiento cuando las condiciones meteorológicas sean
propicias.
Sin
embargo, hoy los servicios de espionaje surcoreanos manifestaron
sus dudas de que se haya terminado ese proceso, según
fuentes de un comité parlamentario de inteligencia consultadas
por la agencia Yonhap. EFE