Suecia,
con Zlatan Ibrahimovic en el banquillo, salió a morder.
Se notó por la alta presión a que sometió
al rival desde el mismo pitido inicial de un partido que comenzó
con drama, ya que el ex madridista Michael Owen se lesionó
en una rodilla a los dos minutos de juego.
Owen
no se recuperó y tuvo que ser llevado en camilla al vestuario,
saliendo en su lugar el larguirucho Peter Crouch.
Se
rompía en Inglaterra la conexión "bajita"
Owen-Rooney; dos jugadores rápidos y hábiles,
con buen desmarque y movimientos, más ratón del
área el ex-madridista, más genio y garra el del
Manchester United. Crouch es otra cosa, tiene gol, lucha, caza
por alto, pero no enamora.
El
partido, pues, como era fácil predecir, iba a ser de
lucha, de choque físico, de no esconder la pierna, y
a menudo a altas revoluciones.
En
esta batalla, Inglaterra demostró tener muchas más
cosas. Al menos en la primera mitad. En este periodo su centro
del campo, pese a no estar Steven Gerrard, se mostró
sólido y con calidad, sabiendo mover el balón
rápido.
Además,
se encontró pronto con una banda izquierda donde los
dos Cole (Ashley y Joe) tenían ganas, en especial el
segundo, quien ya empezó pronto a avisar que podía
ser su noche y que estuvo cerca del gol a los veinte minutos.
Apenas
cuatro minutos después, Rooney también dejó
muestras de su gran calidad con un control entre dos adversarios
dentro del área, solventado por Teddy Lucic.
 |
Pero
estaba claro que uno de los grandes protagonistas de a
noche iba a ser Joe Cole. Recogió un rechace defensivo
visitante, paró el balón, lo miró,
lo dejó bajar como deleitándose y, desde
unos 35 metros, largó un derechazo en volea que
sorprendió a un ligeramente adelantado Andreas
Isaksson (m.34). Un excelente gol para quien era entonces
el mejor del partido. |
El
gol de Joe Cole gustó tanto a Frank Lampard que a punto
estuvo de hacer algo similar seis minutos después, pero
el balón se perdió cerca del travesaño.
Los minutos finales del primer tiempo fueron de sufrimiento
para Suecia, que sólo había inquietado en centros
largos y que pudo encajar el segundo gol ante una Inglaterra
que se gustaba y la desbordaba.
Suecia
se iba al descanso perdiendo pero clasificada, pues en ese instante
Paraguay ganaba a Trinidad Tobago (1-0).
Pero
todo cambió tras el descanso. Lo que no había
hecho el equipo sueco en toda la primera mitad lo logró
apenas iniciada la segunda y con dos saques de esquina: en el
primero atinó de cabeza Marcus Allback, que logró
el gol 2000 de la historia de los Mundiales (m.41); en el segundo,
remató Larsson, tocó el balón en el brazo
de un jugador inglés, lo rozó el meta Paul Robinson
y el esférico se fue al travesaño (m.54) cuando
parecía gol.
Suecia,
por alto y a balón parado, donde en teoría es
fuerte el conjunto inglés, había metido miedo
a Inglaterra y la puso tan nerviosa que se descompuso. Tanto
que el sueco Sven Goran Eriksson, seleccionador inglés,
quitó a Rio Ferdinand para meter a un Sol Campbell más
experto en los balones altos.
La
cara del equipo inglés había cambiado en negativo
tanto como en positivo la de uno sueco que recuperó la
fuerza, la garra y que contó con un buen nivel de Fredrik
Ljungberg y de Kim Kallstrom. Además se tapaba a Joe
Cole, mientras que Beckham se tapaba él mismo.
Lo
vio tan mal Eriksson que, recordando su amplia etapa de entrenador
en Italia, decidió "amarrar": quitó
a Rooney y metió a Gerrard (m.69), con gran y evidente
enfado del sustituido. Y poco después el recién
salido salvó un gol en la línea a disparo de Kallstrom
(m.72).
Gerrard
era el salvador de Inglaterra. Y no ya por el gol que
evitó, sino porque, a cinco minutos del final,
anotó de cabeza el 2-1 tras un centro medido de
Joe Cole. Eriksson amarrando había atinado, pero
es que el centrocampista del Liverpool es un lujo y si
estaba en el banquillo era por la tarjeta que tenía
de otros encuentros. |
 |
El
triunfo parecía inglés, pero Suecia tiene casta
y no se rinde. Y obtuvo el empate con el ex-barcelonista Larsson,
que festejó así ser desde hoy el jugador sueco
que más partidos ha jugado en los mundiales (12). Un
premio para él y para su equipo por lo realizado en la
segunda mitad y por no bajar nunca los brazos.
2
. Suecia: Andreas Isaksson; Niclas Alexandersson, Olof
Mellberg, Teddy Lucic, Erik Edman; Tobias Linderoth (Daniel
Andersson, m.91), Matias Jonson (Christian Wilhelmsson, m.54),
Kim Kallstrom, Fredrik Ljungberg; Marcus Allback (Johan Ekmander,
m.74), Henrik Larsson.
2.
Inglaterra: Paul Robinson; Jamie Carragher, Rio Ferdinand
(Sol Campbell, m.56), John Terry, Ashley Cole; David Beckham,
Owen Hargreaves, Frank Lampard, Joe Cole; Michael Owen (Peter
Crouch, m.5), Wayne Rooney (Gerrard, m.69).
Goles:
0-1. Min.34: Joe Cole, de excelente disparo lejano; 1-1. Min.50:
Allback, de cabeza tras saque de esquina; 1-2. Min.85: Gerrard,
de cabeza; 2-2. Min.90: Larsson.
Arbitro:
Massimo Busacca (SUI). Mostró cartulina amarilla
a Hargreaves (m.76), Alexandersson (m.83), Ljungberg (m.88).
Incidencias:
Partido de la tercera, y última, jornada del Grupo B
del mundial de Alemania 2006, disputado en el estadio de Colonia.
EFE.