En
comunicación telefónica desde Alemania con medios
locales en Tegucigalpa, Rivera dijo que de unos 400 boletos
que había reservado, solamente le han garantizado 71.
Agregó
que está buscando una solución al problema con
autoridades de la FIFA, aunque hasta ahora solamente le han
ofrecido algunos boletos para los partidos de octavos de final.
Rivera
indicó que hoy regresará a Tegucigalpa, pero que
seguirá trabajando para cumplir con sus clientes, que
ya comenzaron a protestar, algunos "muy molestos".
El
empresario recalcó que la culpa no es suya sino de "los
organizadores", y que está dispuesto a devolverle
el dinero a los aficionados que han sido afectados.
Una
eventual posibilidad de obtener boletos para los cuartos de
final está sujeta a la eliminación en los octavos
de final, lo que provocará que muchos visitantes comiencen
a regresar a su país de origen, explicó Rivera,
quien desde hace varios años trabaja como empresario
del turismo en Honduras.
Cada
aficionado hondureño habría pagado unos 8.000
dólares por estar en el Mundial de Alemania 2006, aunque
la selección de su país no pudo clasificar a esa
justa deportiva.
La
única vez que Honduras participó en un mundial
fue en el de España, en 1982, con buen desempeño.
Desde
entonces, los aficionados hondureños al fútbol
recuerdan con nostalgia cada año el gol que el 16 de
junio de 1982 Honduras le anotó a España, en piernas
de Héctor Zelaya.
Ese
partido finalizó 1-1 y a España le tocó
empatar un juego que, para los hondureños, sigue siendo
inolvidable. EFE