Sigue la desbandada
en el Poder Ciudadano

   
  • Esta vez renuncia el director del hospital escuela, Mario Noé Villafranca por diferencias con el ministro de Salud

22 de junio de 2006 

Tegucigalpa - Sigue la desbandada en el gobierno. Esta vez le tocó el turno al director del Hospital Escuela, Mario Noé Villafranca, quien hoy interpuso su renuncia irrevocable por “asuntos personales”, pero que en el fondo obedecen a las diferencias existentes con el ministro de Salud, Orison Velásquez.

Mario Noé Villafranca.

Villafranca es el tercer funcionario del “Poder Ciudadano” que deja el cargo por diferencias con sus superiores. El primero fue el secretario general del ministerio de Salud, Denis Castro Bobadilla, a quien le siguió el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Juan Bendeck.

Otro que deja el gobierno a partir del 1 de julio, para asumir un alto cargo en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, es el todavía ministro de Finanzas, Hugo Noé Pino, quien precisamente es pariente del renunciante director del hospital Escuela.

Villafranca adujo que su renuncia obedece a asuntos estrictamente personales y no necesariamente a presiones políticas, aunque admitió que han existido fuertes diferencias con el ministro de Salud, Orison Velásquez, quien en varias ocasiones le llamó públicamente la atención.

El enfrentamiento entre ambos funcionarios llegó a tal punto que el titular del ramo le prohibió a Villafranca que siguiera hablando en los medios de comunicación sobre la situación del hospital, aunque éste señaló que esa fue una decisión personal suya, porque el único que le debe obediencia es a Dios.


Orison Velasquez.
“Esta (renuncia) es una decisión personal irrevocable y deseamos que el pueblo sepa que jamás mentí, trabaje con dignidad y honradez por ellos y que voy a continuar ayudándoles humildemente desde mi cargo de medico especialista en cirugía de cáncer en el hospital San Felipe”, anoto.

El entrevistado aprovechó la oportunidad para denunciar la carencia de medicamentos en el principal centro hospitalario del país y las limitaciones que existen para poder operar a un nivel óptimo. Por ejemplo, indicó que el hospital requiere de 1,000 millones de lempiras anuales y apenas cuenta con 550 millones.

“El problema del hospital escuela es grande, es un hospital sumamente complejo que atiende un promedio de 3,500 y 4,000 consultas, estamos hablando de mas de 1.5 millones de consultas al año”, refirió.

Al mismo tiempo, que Villafranca hacia pública su renuncia, el ministro de Salud, Orison Velásquez, reaccionó en una radioemisora diciendo que estaba sorprendido y que lamentaba la salida de su subalterno, pero que no podía oponerse tratándose de una decisión personal. “El sabrá porque la esta tomando”.

Dijo que la salida de Villafranca le da la oportunidad para reorganizar el hospital Escuela, que necesita de una adecuada rectoría por tratarse del más grande complejo hospitalario del país.

El ministro dejo entrever que no estaba conforme con la administración de Villafranca, porque este nunca se quiso sujetar a su jerarquía.

Velásquez ha sido cuestionado por diferentes sectores debido a supuestas anomalías en las licitaciones de medicamentos y por su decisión de apartar del proceso de supervisión al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


Juan Bendeck.

 

 
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