Bajo
el título de "Es muy poco el poder de los lacayos",
un editorial en primera página del diario oficial "Granma"
afirma que la UE ha vuelto a dar pruebas de sus "vergonzosa
doble moral en materia de derechos humanos" y su "tradicional
subordinación a la política agresiva de EEUU"
contra el Tercer Mundo, durante la última Cumbre Transatlántica,
celebrada en Viena el día 21.
En
la Declaración Final de la Cumbre, continúa el
órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, "Estados
Unidos y sus socios europeos se erigen otra vez en jueces planetarios
y se recrean en su afición a invadir la soberanía
de otros".
"Pero
lo nuevo en esta cumbre es que esa vieja política de
subordinación y doble rasero se constituye en posición
oficial y pública de la Unión", señala.
"Fue
la Cumbre de un sólo lado del Atlántico. Europa
cedió cobardemente en todo y quedaron al desnudo, de
una parte, su subordinación y, de otra, su coincidencia
estratégica con Estados Unidos en la expoliación
de los miles de millones de seres humanos que viven en los países
del Tercer Mundo", asegura "Granma".
"El
21 de junio, la Unión Europea por primera vez acepta
incluir en un documento conjunto con los Estados Unidos su preocupación
por la situación de los derechos humanos en Cuba, nuevo,
bochornoso y cínico capítulo de sometimiento a
los dictados de Washington", señala.
La
UE, agrega, da este paso en momentos en que el gobierno de Bush
intensifica el bloqueo y las agresiones contra Cuba, no descarta
la opción militar y proclama abiertamente su política
hacia nuestro país es el "cambio de régimen".
"La
UE debería aclarar si esto significa que ha decidido
sumarse al Plan Bush contra Cuba y si ahora, además de
coincidir con los fines, coincide también con los métodos
fascistas que este aplica.
Desprecio
es lo que merecen ambos por parte de Cuba", advierte.
El
órgano oficial del PCC se refiere también a las
sanciones diplomáticas adoptadas por la UE en el 2003
y ahora en suspenso para asegurar que resultaron un "ridículo
fracaso".
"La
alianza de la Unión Europea con Bush es patética.
No tienen la autoridad moral ni la capacidad de dictarle condiciones
o imponerle decisiones a Cuba. No lo ha podido el propio imperio.
Es muy poco el poder de los lacayos", concluye el editorial.
EFE